El presidente Donald Trump firmó un decreto para poner bajo protección especial los activos venezolanos, incluidos los ingresos petroleros, depositados en Estados Unidos, para que no puedan ser embargados.
Con el decreto firmado el viernes, Trump busca "promover los objetivos de política exterior estadounidenses", explicó la Casa Blanca en una ficha informativa que acompaña la orden, reseñada por AFP.
La medida llega luego de una reunión el viernes en Washington entre Trump y altos ejecutivos petroleros, a los que el presidente les insistió en que inviertan en Venezuela.
La solicitud fue recibida con cautela. El director ejecutivo de ExxonMobil, Darren Woods, aseguró que "es imposible invertir" si no se reforman los sistemas comercial y legal del país.
ExxonMobil y ConocoPhillips salieron en 2007 del país, después de negarse a la demanda del entonces presidente Hugo Chávez de ceder el control mayoritario de su actividad al Estado venezolano. Desde entonces, buscan recuperar miles de millones de dólares que aseguran que Venezuela les debe.
Proteger los ingresos por petróleo venezolano
Chevron es la única firma estadounidense en la actualidad con licencia para operar en Venezuela.
Con la orden ejecutiva, Trump declaró una emergencia nacional "para proteger los ingresos por petróleo venezolano en cuentas del Departamento del Tesoro de Estados Unidos de embargos o procesos judiciales", según indicó la Casa Blanca.
"El presidente Trump está previniendo la incautación de los ingresos petroleros venezolanos que podría socavar los esfuerzos críticos de Estados Unidos para asegurar la estabilidad económica y política en Venezuela", añadió.
Cuatro petroleros que salieron sin autorización regresaron a Venezuela bajo supervisión de EE UU
Al menos cuatro buques petroleros que habían zarpado de Venezuela a principios de enero en un intento por evadir el embargo estadounidense regresaron a aguas territoriales venezolanas. Según informes de Reuters, la estatal Pdvsa y el servicio de monitoreo TankerTrackers.com, el retorno de estos navíos, que inicialmente navegaron con sus transpondedores apagados, marca un hito en la cooperación actual entre la administración de Donald Trump y el gobierno de Venezuela.
El operativo más destacado fue la interceptación del petrolero Olina (anteriormente conocido como Minerva M). En una acción ejecutada antes del amanecer, infantes de Marina de los EE UU partieron desde el portaaviones USS Gerald R. Ford en helicópteros para abordar el buque en aguas del Caribe.
Aunque el mando estadounidense calificó la maniobra como un mensaje directo contra las "actividades ilegales transnacionales", el gobierno encabezado por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, lo definió como una "operación conjunta exitosa" orientada a recuperar un cargamento que había salido sin la autorización ni el pago correspondientes.
A diferencia del superpetrolero M Sophia, que se incautó por fuerzas estadounidenses a su regreso, el Olina navega de vuelta a Venezuela bajo resguardo. El presidente Trump anunció a través de Truth Social que el crudo a bordo de este buque será comercializado bajo el esquema del "GREAT Energy Deal", un mecanismo diseñado por Washington para gestionar las ventas energéticas del país durante este periodo de transición.
Junto al Olina, imágenes satelitales de TankerTrackers.com confirmaron el viernes por la noche la presencia en aguas venezolanas de otros tres buques de la flotilla original: el Merope, el Min Hang y el Thalia III.
El retorno de estos activos ocurre en un contexto de distensión política, el mismo día en que Caracas y Washington confirmaron el inicio de un "proceso exploratorio diplomático" para restablecer sus respectivas misiones, tras la reciente captura de Nicolás Maduro.
Este movimiento marítimo no solo asegura el control del recurso petrolero por parte de las nuevas autoridades, sino que también neutraliza buques como el Olina, que ya contaba con sanciones previas por su vinculación con el transporte de energía rusa. Para los analistas, el regreso de estos "buques fantasma" simboliza el fin de la era de exportaciones clandestinas del chavismo.
(Con informaciones de El Nacional)

