Un grupo de delincuentes, aparentemente en represalia por la negativa de un productor agropecuario a cancelar el pago de extorsiones, irrumpió el viernes 6 de marzo en su finca, ubicada en la carretera que conecta El Socorro con Tucupido, estado Guárico, y procedió a incendiar la totalidad de su maquinaria agrícola.
Imágenes difundidas a través de redes sociales muestran el resultado devastador del ataque: tractores, cosechadoras, sembradoras y otros implementos de trabajo, vitales para el ciclo productivo, quedaron reducidos a chatarra carbonizada.
El acto se interpretó por el sector agropecuario como una advertencia directa contra quienes se niegan a ceder ante las presiones de las bandas criminales que operan en la región.
Este hecho encendió las alarmas en todo el estado Guárico, una zona que registra episodios recientes de extrema violencia, incluyendo extersión, secuestros y asesinatos de productores que, según gremios como Fedenaga, son víctimas de un asedio sistemático por parte de grupos estructurados de delincuencia organizada.
Aunque el afectado solicitó a las autoridades el inicio de una investigación exhaustiva que permita identificar y capturar a los responsables, hasta este fin de semana no se ha producido un pronunciamiento oficial sobre el caso.
Mientras tanto, el gremio agrario insiste en la necesidad urgente de una presencia permanente de los cuerpos de seguridad en los cuadrantes rurales, subrayando que la falta de protección efectiva está comprometiendo seriamente la capacidad productiva del país y poniendo en riesgo la vida de quienes trabajan la tierra.
(Con información de El Nacional)
