El gobierno de Venezuela rechazó la noche del sábado la reciente alerta emitida por Estados Unidos sobre presuntas acciones de “milicias armadas” en Caracas contra ciudadanos estadounidenses, al asegurar que dicha advertencia se basa en “relatos inexistentes” destinadas a “fabricar una percepción de riesgo que no existe”.
En un comunicado difundido por el canciller Yván Gil en Telegram, el Ejecutivo afirmó que Venezuela “se encuentra en absoluta calma, paz y estabilidad”, y sostuvo que “todos los centros poblados, vías de comunicación, puntos de control y dispositivos de seguridad funcionan con normalidad”.
Subrayó además que “la totalidad de las armas de la república se encuentran bajo el control del Gobierno bolivariano, único garante del monopolio legítimo de la fuerza y de la tranquilidad del pueblo”. En ese sentido, reiteró su compromiso con la “protección de la paz, la estabilidad institucional y la convivencia” de la población.
Más temprano, Estados Unidos había advertido a sus ciudadanos sobre la supuesta presencia de “grupos de milicias armadas” que estarían instalando “retenes y revisando vehículos” en busca de personas con nacionalidad estadounidense o señales de “apoyo” a Washington. Ante ese escenario, reiteró su recomendación de no viajar a Venezuela o de abandonar el país de manera “inmediata” tras la reanudación de los vuelos internacionales.
La advertencia fue difundida por la embajada de Estados Unidos para Venezuela, que opera desde Bogotá, donde se indicó que la situación de seguridad continúa siendo “inestable” y se pidió a los ciudadanos estadounidenses “mantenerse en alerta”, especialmente durante desplazamientos por carretera.
El aviso también indicó que persisten interrupciones intermitentes del servicio eléctrico y recordó que Venezuela tiene el nivel más alto de alerta de viaje debido a los riesgos de “detención injusta, tortura, terrorismo, secuestro, aplicación arbitraria de las leyes locales, delincuencia, disturbios civiles y mala infraestructura sanitaria”. Asimismo, exhortó a los ciudadanos estadounidenses que permanecen en el país a informarse sobre las aerolíneas que han retomado operaciones y a organizar su salida con la mayor prontitud posible.
Autoridades estadounidenses recomendaron, además, establecer “múltiples canales de comunicación” con familiares y contactos fuera del país, así como preparar planes de contingencia ante eventuales emergencias, al señalar que el Gobierno de Estados Unidos no puede brindar asistencia consular directa dentro del territorio venezolano.
Estas advertencias se produjeron un día después de que el Gobierno venezolano anunciara el inicio de un “proceso exploratorio de carácter diplomático” con Estados Unidos y confirmara la llegada al país de una delegación del Departamento de Estado.
En otro comunicado, también difundido por el canciller Yván Gil, el Ejecutivo —encabezado de forma interina por Delcy Rodríguez— reiteró ante la comunidad internacional su denuncia sobre lo que calificó como una “agresión criminal, ilegítima e ilegal” contra Venezuela, que, según su versión, dejó “más de un centenar de víctimas civiles y militares”.
En ese texto, autoridades venezolanas sostuvieron que la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores constituye una “grave violación a la inmunidad personal de los jefes de Estado y a los principios fundamentales del orden jurídico internacional”.
De acuerdo con el gobierno, el proceso exploratorio con Washington se desarrollará bajo los principios de soberanía nacional y la denominada “diplomacia bolivariana de paz”, con el objetivo de evaluar el eventual restablecimiento de las misiones diplomáticas en ambos países y atender las consecuencias derivadas de la reciente escalada, así como la posibilidad de construir una “agenda de trabajo de interés mutuo”.
Caracas informó que una delegación del Departamento de Estado ya se encontraba en el país para realizar “evaluaciones técnicas y logísticas” relacionadas con la actividad diplomática, mientras que una misión venezolana viajará próximamente a Estados Unidos con fines similares.
El ejecutivo insistió en que la actual coyuntura será abordada por la “vía diplomática”, al considerar que este mecanismo representa el “camino legítimo para la defensa de la soberanía, el respeto al derecho internacional y la preservación de la paz”.
La embajada de Estados Unidos en Venezuela —ubicada en el sector Valle Arriba, al este de Caracas— permanece cerrada desde 2019. En ese entonces, Washington “desconoció” la reelección de Maduro y reconoció a Juan Guaidó como “presidente interino”, mientras que el Gobierno venezolano respondió con el cierre de su embajada y consulados en territorio estadounidense.
(Con información de El Cooperante)
