Por JHON ROMERO
Monseñor Polito Rodríguez, arzobispo de Barquisimeto, sacudió los corazones de miles de fieles durante la tradicional homilía de la Divina Pastora. Lejos de un discurso meramente ritual, el arzobispo trazó una hoja de ruta ética para el país, centrada en la denuncia de la corrupción y el fin de la polarización.
Con firmeza, monseñor denunció que décadas de corrupción han generado una "descomposición ética y moral" que afecta desde el hogar hasta las instituciones. Hizo un llamado urgente a no resignarse ante el mal y a defender los derechos fundamentales establecidos en la Constitución, como el derecho a la vida, la libertad de expresión y el sufragio.
Uno de los momentos más emotivos fue su petición por la libertad de los privados de libertad injustamente. Exhortó a que sus clamores no sean ignorados, calificando su liberación como un "gesto de reconciliación y de justicia". Asimismo, elevó una oración por quienes se han visto forzados a emigrar y por las víctimas de la violencia reciente en el país.
El mensaje no solo fue de denuncia, sino de acción ciudadana. Monseñor Polito destacó tres pilares para la reconstrucción nacional:
Corresponsabilidad: no delegar en otros el deber de construir el bien común.
Superar la polarización: dejar atrás los resentimientos e ideologías que dividen a los devotos y ciudadanos.
Dignidad humana: exigir políticas que garanticen ajustes salariales justos y oportunidades reales para los jóvenes, evitando que caigan en el desánimo o las drogas.
"Es el momento de sanar tantas heridas", concluyó el prelado, instando a los venezolanos a ser como el "buen samaritano" para reconstruir las fracturas sociales bajo la mirada de la Virgen.
La vigilia de la 169ª visita de la Divina Pastora
Bajo un cielo cargado de espiritualidad y ante una multitud que desbordó la plaza del pueblo de Santa Rosa, el martes 13 de enero se llevó a cabo la solemne vigilia de oración, preámbulo a la multitudinaria procesión número 169 de la Excelsa Patrona hacia Barquisimeto.
La jornada comenzó con una emotiva eucaristía, donde los cantos y las oraciones de miles de fieles crearon una atmósfera de recogimiento. Los peregrinos, provenientes de diversos rincones del país, se unieron en un solo clamor de paz y salud para Venezuela, manteniendo viva una tradición que define la identidad del estado Lara.
Uno de los momentos más esperados de la noche fue la predicación, que en esta ocasión contó con las voces de los padres Badoglio Durán y Roberto Sipols. Con el estilo cercano y vibrante que los caracteriza, los sacerdotes invitaron a la reflexión profunda.
Badoglio centró su mensaje en la alegría de ser hijos de María y la importancia de caminar junto a ella no solo un día, sino durante todo el año en la vida cotidiana. Sipols, por su parte, conmovió a los presentes con un llamado a la conversión y a la esperanza, recordando que la Divina Pastora es el puente seguro hacia Jesucristo.
(Con información de El Nacional/ Fotos: Jhon Romero)



