Las elecciones presidenciales mexicanas se iniciaron este
domingo con la apertura de las primeras casillas (centros de votación) en
Quintana Roo, estado del Caribe, a las 8.00 hora local (13.00 GMT), lo que ha
dado comienzo a los comicios más grandes en la historia del país.
Las primeras urnas, de un total de 170.000 centros de
votación que se instalarán a nivel nacional con cerca de 1,5 millones de
funcionarios, están disponibles ya en ciudades como Cancún, donde las personas
hacen fila desde temprano, incluyendo turistas.
México tiene la mayor elección de su historia este domingo,
con más de 98 millones de personas llamadas a renovar más de 20.000 cargos,
incluyendo la presidencia, los 500 diputados, los 128 senadores y nueve
gobiernos estatales. (EFE)
La mayor elección en
la historia de México
Las dos mujeres que se disputan la presidencia de México se
miden este domingo en las urnas en unas elecciones caracterizadas por dos opciones
opuestas: la de quienes quieren un cambio de rumbo y la de quienes respaldan la
continuidad del modelo heredado del presidente Andrés Manuel López Obrador.
Casi 100 millones de mexicanos están llamados a votar en los
comicios más grandes en los que, además de la presidencia, se renovarán las dos
cámaras del Congreso, nueve de las 32 gubernaturas y más de 19.000 cargos
locales.
Las elecciones se consideran un referéndum de la
administración de López Obrador, quien en sus seis años de mandato amplió los
programas sociales pero también la militarización del país y no pudo controlar
ni la inseguridad ni la impunidad ni el avance del crimen organizado.
La candidata del oficialista partido Morena, Claudia
Sheinbaum, exalcaldesa de la capital, es la favorita de la contienda seguida de
la empresaria y exsenadora Xóchitl Gálvez, quien encabeza la coalición
opositora formada por un partido conservador (el PAN), uno izquierdista (el
PRD) y el que gobernó México durante siete décadas del siglo XX (el PRI).
Ninguna de las dos mujeres, ambas de 61 años, ha conseguido
enganchar con el electorado como lo hizo hace seis años López Obrador, que ganó
por más de 30 puntos de ventaja en 2018.
Hora de inicio
Alrededor de 675.000 mexicanos que viven en el extranjero
están registrados para votar pero en el pasado sólo un pequeño porcentaje lo ha
hecho. El voto no es obligatorio en México y la participación ha rondado el 60
% en las últimas elecciones.
Las urnas de la mayor parte del país abren a las 8:00 horas
(14.00 GMT) y cierran a las 18.00 horas (00.00 GMT). Se espera que los primeros
resultados preliminares y parciales empiecen a fluir a las 21.00 horas (03.00
GMT), tras el cierre de las últimas urnas en las distintas zonas horarias.
Sheinbaum, exacadémica, ha apostado por la continuidad del
modelo, lo que le garantiza el apoyo de los sectores más populares —que son la
base electoral del actual presidente— pero le dejó poco o ningún margen de
maniobra para proponer ajustes a las políticas más polémicas del mandatario.
Campaña de seguridad
para México
Gálvez, una mujer que presume de haber pasado de vender
gelatinas a fundar sus propias empresas tecnológicas, se presentó como la única
opción para devolver la paz a los mexicanos y centró su campaña en criticar la
estrategia de seguridad del presidente de “abrazos, no balazos”, que quiere
atajar las causas de la violencia sin confrontación directa con los cárteles.
También denunció que la forma de gobernar del actual
mandatario supone un peligro para la democracia por querer suprimir organismos
autónomos o por sus enfrentamientos y ataques al Poder Judicial.
El único candidato presidencial hombre es Jorge Álvarez
Máynez, del pequeño partido Movimiento Ciudadano, que va en un lejano tercer
lugar.
Morena, un partido creado por López Obrador hace diez años,
gobierna en 23 de los 32 estados del país y tiene mayoría simple en ambas
cámaras del Congreso que ahora aspira a ampliar hasta los dos tercios
necesarios para poder reformar la Constitución sin necesidad de consenso, algo
que preocupa profundamente a la oposición y a todos los expertos.
Violencia en el país
La violencia política se ha multiplicado durante la campaña.
No es algo nuevo para México donde el crimen organizado busca condicionar a los
candidatos en los estados y municipios para garantizarse el control local de
las zonas donde opera. Pero este año su impacto ha sido notable con casi una
treintena de aspirantes a cargos públicos asesinados —según información de la
organización Data Cívica—, y decenas de ataques, amenazas y homicidios de
familiares de los políticos.
Un candidato a alcalde en Guerrero, al sur, fue baleado en
pleno mitin de cierre de campaña. En Morelos, en el centro del país, o en Nuevo
Laredo, en la frontera con Estados Unidos, el crimen organizado colgó lo que
podrían considerarse “narcocarteles electorales” para que votaran por
determinado candidato. Y en Chiapas, un estado en plena guerra entre el Cártel
de Jalisco y el de Sinaloa, desconocidos quemaron una oficina local del
instituto electoral que no provocó víctimas pero sí acabó con toda la papelería
de las votaciones hecha ceniza.
Más de 27.000 uniformados federales, la mayoría de la
Guardia Nacional, han sido desplegados para garantizar la seguridad de las
votaciones que serán vigiladas también, entre otros, por observadores
internacionales de la Organización de los Estados Americanos.
En el terreno económico México llega a los comicios con el
peso fortalecido frente al dólar en los últimos años, principalmente debido a
los altos tipos de interés internos y al aumento de las remesas que son
enviadas por los emigrantes desde Estados Unidos a miles de rincones de México.
El crecimiento medio del PIB durante el mandato de López Obrador ha sido del 1%
anual.
(Con nota de AP)

