El chavismo tiene un techo muy pegado al piso, lo que
significa que solamente cuenta con una base dura de 2-3 millones de votos, de
cara a las elecciones presidenciales del 28 de julio, aseveró el politólogo
Ricardo Ríos Calderón, director de Poder y Estrategia.
La afirmación la hizo en el programa Vladimir a la Carta,
conducido por el periodista Vladimir Villegas, a través de sus medios sociales,
ocasión en la que explicó que, en la medida en que se acerca la fecha de los
comicios presidenciales, aumenta la intención de participación de los
venezolanos.
Al respecto, explicó que 65% de los venezolanos dice que
definitivamente votará el 28 de julio y 15% dice que probablemente lo hará, por
lo que la banda de participación está entre 65 % y 80 %.
En este sentido, comentó que un alto nivel de participación
complica la situación para el chavismo, que actualmente tiene una maquinaria
afectada, lo cual se evidenció en la anterior consulta sobre el Esequibo.
Agregó que, antes de que la Plataforma Unitaria definiera a
su candidato, la gente tenía más dudas sobre ir a votar, sin embargo, una vez
se superó este paso, la intención de participación se ha incrementado, lo cual
probablemente beneficie al aspirante opositor, Edmundo González Urrutia.
El politólogo añadió que, así como el Puntofijismo tuvo su
auge y decadencia, está pasando con el chavismo, lo que es el resultado de una
pérdida de valores y de popularidad.
“El chavismo como proyecto político ya tuvo su auge y
decadencia. Ahora el país tiene que ir a una propuesta más allá de este modelo
político”, comentó.
También expuso que las estructuras de los partidos no serán
las que definan el resultado electoral del 28 de julio, sino que dependerá de las
circunstancias que se estén dando y, sobre todo, del aspecto emocional que
prive en cada uno de los electores.
(Con nota de prensa)
