Un jurado de Nueva York declaró este jueves al expresidente
estadounidense Donald Trump culpable de haber disimulado pagos a una estrella
de cine porno. El resultado es un terremoto para su campaña presidencial a
cinco meses de las elecciones en las que busca recuperar la Casa Blanca.
El histórico primer juicio penal contra un expresidente de
Estados Unidos terminó con Trump, de 77 años de edad, declarado culpable de los
primeros 34 cargos por falsificación de documentos contables para ocultar un
pago destinado a silenciar a la exactriz porno Stormy Daniels.
Trump calificó de inmediato de «vergüenza» el veredicto de
culpabilidad y es casi seguro que apelará la decisión.
Sentencia no impide
postulación de Trump
El fallo pone a Estados Unidos en un territorio político
inexplorado, pero no le impide a Trump postularse a la presidencia, incluso en
el caso improbable de que el juez Juan Merchan, que dará a conocer la sentencia
el 11 de julio, lo condene a prisión.
El veredicto llega a pocas semanas de la Convención Nacional
Republicana en Milwaukee, donde Trump recibirá la nominación formal del partido
para enfrentarse al presidente demócrata Joe Biden el 5 de noviembre.
El jurado de 12 miembros deliberó más de 11 horas durante
dos días luego de un juicio de cinco semanas que tuvo lugar en una sala de
audiencias de Manhattan.
Más temprano, al llegar al tribunal, Trump volvió a llamar
«corrupto» al juez Merchan, que lo ha multado por sus reiterados ataques
públicos.
La identidad de los miembros del jurado, siete hombres y
cinco mujeres, se mantuvo en secreto para protegerlos de las tensiones
políticas.
Poco antes de anunciar que llegaron a un veredicto, los
jurados se retiraron de la sala para deliberar a puertas cerradas, con sus
notas y una computadora que contiene las pruebas del caso.
Habían pedido volver a escuchar extractos de los testimonios
de dos protagonistas clave del caso, el exjefe de un tabloide cercano a Trump,
David Pecker, y el exabogado personal y hombre de confianza del expresidente,
quien ahora es el acusador principal del caso, Michael Cohen.
Sus testimonios se refieren en particular a una reunión que
mantuvieron con Trump en agosto de 2015 en la Trump Tower de Nueva York, donde
habrían ideado un plan para evitar cualquier posible escándalo que afectara al
futuro candidato a la Casa Blanca, incluso si implicaba pagar a cambio de
silencio.
Ahora que fue declarado culpable, las repercusiones
políticas superarían con creces la gravedad de los cargos, pues apenas cinco
meses antes de las elecciones presidenciales el candidato también se
convertiría en un criminal con condena.
«Sentido común»
En sus argumentos finales el martes, la defensa de Trump
insistió en que las pruebas para una condena simplemente no existen. En tanto,
la fiscalía respondió que son voluminosas e ineludibles.
«La intención del acusado de defraudar no podría ser más
clara», dijo el fiscal Joshua Steinglass. Instó a los jurados a recurrir a su
«sentido común» y emitir un veredicto de culpabilidad.
Pese a que Trump enfrenta hasta cuatro años de prisión por
cada uno de los 34 cargos, los expertos legales dicen que por no tener
antecedentes penales es poco probable que vaya a la cárcel.
Trump, obligado a asistir a todas las audiencias, había
utilizado sus comparecencias para difundir su afirmación de que el juicio es
una estratagema demócrata para mantenerlo fuera de la campaña electoral.
Las encuestas muestran a Trump cabeza a cabeza con el
presidente Joe Biden. El veredicto de culpable inflamará pasiones a medida que
se intensifica la carrera por la Casa Blanca.
Además del caso de Nueva York, Trump ha sido acusado en
Washington y Georgia de conspiración para anular los resultados de las
elecciones de 2020.
También enfrenta cargos en Florida por llevarse enormes
cantidades de documentos clasificados tras abandonar la Casa Blanca.
(Con información de AFP)
