Por: Anaísa Rodríguez
La noticia sobre el violento asesinato del exlanzador de los Navegantes del Magallanes Wikelman Ramírez, frente a su madre y sin mediar palabras, revive la pesadilla viviente de los peloteros venezolanos al confirmar que por años han sido blanco del crimen. En Venezuela, cuna de decenas de jugadores del béisbol de Grandes Ligas, las familias de varios deportistas adinerados han sido víctimas del hampa y unas cuantas estrellas del deporte de bate han perdido la vida, en manos de antisociales. Durante las últimas décadas, seis casos marcan una estela imborrable para los amantes del "deporte rey".
De acuerdo al reporte oficial, el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) investiga el caso del jugador de 25 años que fue tiroteado en Guacara, estado Carabobo. Asimismo, la noche de este martes 12 de noviembre, el fiscal general, Tarek William Saab informó en Instagram que, la fiscalía 34 en Materia de Homicidio de la jurisdicción de Carabobo para «investigar y sancionar» el crimen.
El joven de tan solo 25 años, fue ultimado a tiros aproximadamente a las 4:00 p.m. de este lunes 10 de noviembre, en el sector La Juventud de la calle principal, frente a un local comercial en la parroquia y municipio Guacara.
Según el relato de Elizabeth Maldonado, madre de la víctima, ella se trasladaba con su hijo en una motocicleta cuando fueron interceptados por dos sujetos que también se movilizaban en moto. El hombre que iba como parrillero le efectuó múltiples disparos a Ramírez «sin mediar palabras», causándole la muerte de manera inmediata en el sitio, para luego huir con su cómplice.
No se llevaron ninguna pertenencia.
Ramírez firmó con los Cerveceros de Milwaukee durante el periodo de firmas internacionales de Grandes Ligas en 2016, cuando apenas tenía 15 años, por un bono de 250 000 dólares. Su carrera dejó una huella significativa en las categorías juveniles y en la Liga de Béisbol Profesional, al jugar en las temporadas 2021-2022 y 2022-2023 con Navegantes del Magallanes.
Hasta el momento de finalizar este reporte no hay información sobre los victimarios.
Historias de éxito empañadas por el crimen
Gustavo Polidor: fue asesinado a balazos en la puerta de su casa en Caracas en un asalto violento, tenía 33 años de edad. Estuvo en las Grandes Ligas desde 1985 hasta 1993, formó parte de la llamada “Guerrilla” de los Tiburones de La Guaira. En septiembre de 1985 se convirtió en el venezolano número 40 en dar el salto a las Grandes Ligas.
Asdrúbal Polidor, su hermano, describió para El Diario, el dolor y el vacío que produjo este homicidio en su familia.
El asesinato de Gustavo Polidor no solo enlutó al beisbol venezolano, sino a todo el país. Según el reporte especial del medio web, la mañana del viernes 28 de abril de 1995, se disponía a salir de su casa ubicada en Santa Mónica, Caracas; pero unos antisociales le segaron la vida frente a su esposa e hijo menor.
Las autoridades declararon culpables a Marco Tulio Quintero Flores, alias Marquito; y a Hernán Gregorio López Ortuño, conocido como Hernancito, delincuente que también estuvo involucrado en otros crímenes, como el caso de rehenes de la urbanización Terrazas del Ávila, al este de Caracas, en 1996. A los dos los condenaron en 2004.
"Pasadas las 9:30 a.m., Gustavo Polidor tenía previsto hacer unas diligencias con su esposa, Eduviges Fuenmayor, y su hijo de dos años de edad, Gustavo Adolfo. Sus dos hijas mayores, María de Los Ángeles y Michelle, estaban en el colegio. Para esa época, comentó Asdrúbal, Santa Mónica se había convertido en una zona de mucho peligro, objetivo de bandas que se dedicaban al robo de quintas y vehículos, en vista de la poca vigilancia que había. Gustavo solía acompañar a su pareja desde que en noviembre de 1994 la secuestraron cuando se dirigía a buscar a sus niñas a la escuela", suscribe el texto.
Mientras el beisbolista acomodaba al niño en la silla para bebés del asiento trasero del carro, Fuenmayor cruzó la calle para botar una bolsa de basura. Cuando regresó al garaje, Polidor le dijo: “¡Verga, mira para atrás!”. Se trataba de dos hombres armados. El primero se ubicó por el lado del chofer, y el segundo hacia un costado del copiloto.
Uno de los hombres, tomó a la mujer y al niño y los metió dentro de la casa, mientras el otro sometía al pelotero en el carro. La mujer contó que sostenía al niño en brazos, los antisociales los distanciaron entre tres y cuatro metros, por lo que no podía escuchar lo que estaba hablando su esposo con "Marquito". Además, "Hernancito" la tenía agarrada de un brazo, mientras la apuntaba.
Arrodillado y con sangre en la frente, así encontró Eduviges a su pareja luego de haber escuchado una detonación. “No sé si Gustavo en ese momento se resistió o le dijo que lo podía desarmar”, confesó. Posteriormente, "Hernancito" le disparó a Polidor en el abdomen. Tras concretar el asesinato, ambos huyeron de la escena del crimen en una camioneta Wagoneer, conducida por un tercer delincuente: Carlos Rubén Villanueva.
No se robaron nada. Entre gritos, Fuenmayor pidió ayuda a su vecino —el abogado Ernesto García— quien trasladó al pelotero hasta la Clínica Jaimes Córdova. De allí lo remitieron a la Clínica Atías, a donde llegó sin signos vitales.
Gustavo Polidor se había retirado de las Grandes Ligas y tenía previsto disputar su temporada de despedida en el beisbol venezolano con la novena de Tiburones, para trabajar como scout o coach en las Ligas Menores.
Omar Infante: su hermano Asdrúbal era un lanzador prospecto de los Tigres de Detroit, sin embargo su luz se apagó antes de lo esperado, a los 18 años de edad, al ser asesinado en 1999 para robarle sus pertenencias, suscribe reporte de El Nuevo Herald.
Ángel Daniel Guzmán: tenía 28 años y jugaba béisbol como sus siete hermanos. El crimen que acabó con su vida se registró la noche del 11 de enero de 2010.
El Noticiero recoge datos sobre el crimen del hermano del exlanzador de los Cachorros de Chicago y Dodgers de Los Ángeles Ángel Moisés Guzmán
"Ángel Daniel, acompañado de Jolfre, de Kendersel Blanco, de 22 años, y de un tercer amigo, se reunió con su hermano, el grandeliga Ángel Moisés Guzmán, quien se hospedaba en el hotel Paseo Las Mercedes. Pasaron el rato viendo el juego de Tiburones de La Guaira y Bravos de Margarita. Pasadas las doce, se despidieron para volver a su casa en Cútira, Catia, en la camioneta Cherokee blanca del pelotero. Domínguez iba manejando cuando pararon en la estación de servicio".
Tras ellos se detuvo un Chevrolet Aveo gris. Al parecer uno de los sujetos que iba en el Aveo reconoció a alguien en la Cherokee con quien tenía problemas: se acercó por la puerta del chofer, donde estaba Domínguez y comenzó a disparar. El primero en morir fue Jolfre, quien recibió un disparo en la cabeza; junto a él, Ángel Daniel recibió cinco tiros en el costado. Atrás a Kendersel le alcanzaron dos impactos en las piernas, pero el amigo que estaba detrás del puesto del chofer logró abrir la puerta y huir.
Al verlos muertos, los delincuentes escaparon, mientras el amigo que resultó ileso regresó al hotel a avisarle a Guzmán lo que le había ocurrido a su hermano. Cuando llegaron Domínguez y Ángel Daniel habían muerto.
Asdrúbal Burgos: en hechos ocurridos el 13 de marzo de 2015, fue asesinado en Falcón. Según reportes de medios locales, antisociales intentaron robarlo.
Parientes de Burgos relataron que recibieron una llamada la madrugada alertando que Asdrúbal había perdido la vida, cuando unos sujetos supuestamente intentaron despojarlo de su carro en la urbanización La Independencia de Coro, capital falconiana.
Burgos integraba la selección deportiva de béisbol llamada “Halcones”, reseñó Diario La Voz.
Luis Valbuena y José Castillo: el 7 de diciembre de 2018, la muerte de los beisbolistas Luis Valbuena y José Castillo conmocionó al país. Ambos fallecieron en un accidente de tránsito provocado por criminales que colocaron objetos en la carretera para obligar a los vehículos a detenerse y así robar sus pertenencias.
Esa madrugada se volcó la camioneta en que se trasladaban hacia Barquisimeto, tras jugar con los Cardenales de Lara.
El gerente administrativo de los Cardenales, Gustavo Andrade, confirmó las versiones de que el incidente fue provocado cuando el chofer de la camioneta trató de esquivar una piedra que habría sido colocada en la carretera entre Caracas y Barquisimeto por presuntos delincuentes. El chofer perdió el control de vehículo, que volcó.
"Cuántos otros venezolanos en las carreteras a nivel nacional han perdido su vida porque una persona inescrupulosa, y creo que le estoy diciendo poco a esas personas que lanzan objetos a las carreteras con el fin de asaltar posteriormente", condenó Andrade. "En este caso pues se convirtió en un vil asesinato a dos deportistas venezolanos".
Los otros dos ocupantes de la camioneta sobrevivieron: el antesalista de los Cardenales Carlos Rivero, quien sufrió politraumatismos en el cuerpo y el chofer del vehículo, indica nota de MLB.
(Con información El Cooperante)

