En horas de la mañana de este miércoles 28 de octubre se registró un trágico accidente de trenes en Toledo, España, que dejó como saldo preliminar más de 60 muertos y cientos de heridos, según lo informó Protección Civil de Castilla-La Mancha. Mientras tanto, la Guardia Civil destacó que los equipos de rescate se mantienen en el lugar aún en la búsqueda de sobrevivientes.
También se informó que varios de los heridos fueron trasladados al Hospital 12 de Octubre, mientras que en el sitio del siniestro fueron activadas Oficinas Móviles de Atención a la Ciudadanía (OMAC).
De igual forma, se dio a conocer que fueron habilitadas varias oficinas para identificar a las personas afectadas y conectarlas con sus familiares. "El objetivo prioritario es la identificación de las personas desaparecidas y la toma de muestras de ADN de los familiares que acudan a estas oficinas para así poder agilizar el proceso de identificación", publicó la Guardia Civil.
Por su parte, el Ministerio de Transporte y Movilidad Sostenible publicó que las autoridades iniciaron las investigaciones para determinar las causas del accidente y se encuentran recabando información sobre las personas fallecidas y heridas, al tiempo que habilitaron una línea telefónica para atender a los familiares de los pasajeros.
Mientras tanto, Renfe, la empresa pública española de transporte ferroviario de pasajeros y mercancías, dio a conocer que el choque ocurrió entre un tren de la compañía AVE y otro de Iryo entre Los Yébenes y Urda a las 10:38 hora de España y que las autoridades habían activado un gabinete de crisis y Plan de Asistencia a las víctimas.
Reacciones y muestras de solidaridad
El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, publicó en sus redes sociales que se mantienen en contacto con las autoridades locales y que trabajan para atender a las personas en el terreno, mientras que EFE informó que el funcionario suspendió su agenda para seguir al detalle la evolución de la situación tras el accidente ferroviario.
Fátima Báñez, ex ministra de Trabajo y Economía Social, entre las víctimas fatales
La exministra de Trabajo y Economía Social y presidenta de la Fundación CEOE, Fátima Báñez, se encuentra entre las víctimas mortales en el trágico accidente ferroviario en Toledo. La noticia ha sido confirmada por la agencia EFE, horas después de que la patronal CEOE adelantase en un mensaje en redes sociales que la exministra viajaba en el convoy de Iryo que fue arrollado por un tren AVE.
Báez se desplazaba a Sevilla para participar en la celebración anual del Día de la Empresa, organizada por la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), que preside Javier González de Lara. Báñez fue ministra de Empleo y Seguridad Social entre 2011 y 2018, durante los gobiernos de Mariano Rajoy. Desde ese cargo impulsó la polémica reforma laboral de 2012, que abarató el despido, rebajando la indemnización por improcedente de 45 días por año trabajado a 33.
Óscar Puente relata la cronología de los hechos
Según la versión oficial de los hechos, confirmada por el ministro de Transportes, Óscar Puente, la colisión se ha producido alrededor de las 8:53 de la mañana, entre un tren AVE, con matrícula 2080, y un Iryo, con matrícula 6076, en medio de las localidades de Urda y Los Yébenes. Alrededor de las 8:30 horas se produjo una caída del sistema de control LZB, que se encarga de la vigilancia de la red de alta velocidad, por un fallo de comunicación de los ordenadores. El apagón afectó a un tramo de 63 kilómetros, que derivó en la detención de seis trenes por seguridad.
En ese momento, la instrucción la asume el centro de control de ADIF en Atocha. Puente ha detallado que, en ese momento, aparecía la instrucción “meta 0” y una señal roja que impide el paso, por lo que, según el protocolo, “el convoy no debía avanzar”. Pese a esas condiciones, un operario del centro de control informó al tren AVE que continuara su recorrido de manera “normal”, una circunstancia que el ministro ha calificado de inexplicable y una decisión errónea.
Puente ha indicado que entre las 8:36 y el momento del impacto, el tren recorrió 25 kilómetros con el sistema caído mientras el tren de Iryo permanecía todavía detenido, alcanzando una velocidad teórica que pudo rondar los 200 kilómetros por hora antes de chocar contra él. “Hubo tiempo para constatar el error y no lo resuelven”, ha añadido. El balance de víctimas asciende a 68, más un volumen de heridos que supera las 50 personas, según las autoridades.
La investigación apunta a una orden errónea desde el centro de control
Al menos 60 personas han muerto en un accidente ferroviario que se ha producido este miércoles por la mañana a la altura de la estación de Urda (Toledo). El Gobierno teme que haya más víctimas mortales y fuentes del Ejecutivo apuntan a que “puede ser peor que Adamuz”. El choque ha tenido lugar en el punto kilométrico 118, entre las localidades de Mora y Orgaz y Urda (Toledo) y, según las primeras investigaciones, el accidente se ha producido por un “error humano”.
Las primeras hipótesis apuntan al “error humano de un operador de Adif ante una avería del sistema principal de señalización”. Esta es una de las principales causas del accidente, según señalan fuentes del Ejecutivo. El sistema de seguridad está automatizado, pero cuando falla, pasa a ser manual. Y ahí todo depende de un posible error humano.
El sistema de seguridad LZB, que controla la alta velocidad española, ha fallado en la mañana de este miércoles, lo que ha provocado que se detengan unos ocho trenes en la zona. Después, el centro de control ha pasado al sistema manual, y ha ordenado a todos los trenes reanudar la marcha. Pero el Iryo, por motivos aún no aclarados, no ha conseguido arrancar y se ha quedado parado. Y ahí ha llegado el error humano, según estas primeras hipótesis.
A pesar de que la vía estaba obstruida por el Iryo, el controlador del centro de Atocha ha ordenado al AVE que estaba detrás de él que arrancara y siguiera adelante. Poco después, el AVE chocó por detrás con el Iryo a una velocidad aún no determinada y eso provocó un grave accidente con varios vagones destrozados en un terraplén donde se han producido al menos 60 muertos, aunque distintas fuentes de los dos gobiernos, el central y el de Castilla-La Mancha, dan por hecho que serán más.
(Con informaciones de EFE, El País y agencias)


