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Polémica, hermética y cuestionada reunión: Trump y Delcy Rodríguez sellan en Nueva York un inédito acercamiento

 


Por Beatriz Arias

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, sostuvieron este martes en Nueva York una polémica y hermética reunión, aunque fue cuestionado por sectores de la oposición.

La cita se desarrolló en el hotel Lotte New York Palace en el marco de una recepción ofrecida por Trump a líderes extranjeros. La reunión, iniciada pasadas las 19:40 hora local (23:40 GMT), transcurrió bajo un opaco protocolo diplomático, sin acceso a los medios de comunicación y en medio de protestas de la diáspora venezolana.

Se trata del primer cara a cara entre Washington y la cúpula que permanece en el poder en Caracas tras los acontecimientos del pasado 3 de enero de 2026, que derivaron en la caída y captura de Nicolás Maduro. Pese a los cambios en el panorama político, dirigentes de la oposición han advertido que la presencia de Rodríguez representa la continuidad de la estructura dictatorial.

El encuentro representa la primera entrevista formal entre un presidente estadounidense y un líder del chavismo desde la reunión de Bill Clinton con el entonces presidente electo Hugo Chávez en 1999, con el único antecedente intermedio de una breve conversación informal entre Barack Obama y Nicolás Maduro durante la Cumbre de las Américas de 2015, celebrada en Panamá.

De acuerdo con EFE, además de ambos mandatarios, participaron el secretario de Estado de EE UU, Marco Rubio; el secretario del Tesoro, Scott Bessent; la jefa de gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles, y el subjefe de gabinete Stephen Miller.

La cita se produjo poco después del controvertido acuerdo por el que Venezuela cedió a Estados Unidos parte de sus reservas petroleras y a escasos kilómetros de la prisión neoyorquina donde Nicolás Maduro permanece recluido, acusado de narcotráfico.

Hermetismo

Las inmediaciones del complejo hotelero en Manhattan permanecieron blindadas por un estricto dispositivo de la Policía de Nueva York (NYPD) y el Servicio Secreto de EE UU, con barridos de frecuencias que bloquearon temporalmente las comunicaciones, de acuerdo a un reporte previo de NTN24.

A diferencia del despliegue del mandatario estadounidense, la comitiva del régimen venezolano ingresó al hotel en una caravana de vehículos de bajo perfil, sin insignias patrias ni banderas oficiales, en lo que analistas y observadores interpretaron como un intento deliberado por evadir el escrutinio público y evitar manifestaciones en su contra.

Un giro respecto a la era de Chávez y la confrontación

El escenario diplomático evoca un marcado contraste con la histórica intervención de Hugo Chávez en la Asamblea General de 2006, cuando tras el discurso de George W. Bush pronunció la célebre frase: “Ayer estuvo el diablo aquí, en este mismo lugar, huele a azufre todavía”.

La propia Rodríguez, quien en 2019 denunciaba ante este mismo foro que las sanciones estadounidenses constituyeron una forma de “terrorismo de Estado” y acusaba a Washington de extender sus “garras imperiales”, ha adoptado una postura marcadamente conciliadora.

A su arribo a Nueva York el pasado domingo, la dirigente manifestó su disposición al entendimiento bilateral. “Llegamos con la firmeza y la esperanza de un pueblo que cree en el encuentro y la unión entre las naciones. Venezuela estará presente para llevar su voz con una agenda basada en el respeto, la cooperación y el entendimiento”, publicó en sus redes sociales, marcando un distanciamiento radical del tono belicoso que caracterizó la política exterior del chavismo en las últimas dos décadas.

(Con información de El Nacional)

 

 

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