La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, afirmó este miércoles que Venezuela celebrará elecciones como parte de un «nuevo tiempo político basado en la verdad, la justicia y la capacidad de mirar adelante juntos» durante su alocución en la 81ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Durante su intervención, Rodríguez recordó que este 2026 el país ha vivido «dos grandes y dolorosas pruebas», la primera el 3 de enero con la operación militar estadounidense en Caracas y la segunda con los terremotos del 24 de junio.
Sin embargo, destacó que, pese a esos acontecimientos, «hoy Venezuela renace» con una «transformación de una relación política fundamentada en el diálogo, la negociación y la diplomacia».
En ese sentido, dirigió un mensaje a los venezolanos afirmando que Venezuela «busca construir su propio destino luego de conflictos políticos», pues reconoció que, durante demasiado tiempo, «fuimos a un país dividido entre trincheras, donde el color de una bandera partidista pesaba más que el apellido común que todos compartimos».
En ese aspecto, Rodríguez enfatizó que «esa etapa debe cerrarse» para dar inicio a un «nuevo tiempo político basado en la verdad, la justicia y la capacidad de mirar hacia adelante juntos» y encontrar en el diálogo político y respetuoso «un espacio genuino para dirimir las diferencias buscando siempre un horizonte a favor del país».
Anunció que Venezuela ha iniciado un «proceso de transformación democrática para su renacer», el cual es ordenado, institucional y verificable con el objetivo de «construir un país más libre para todos, más próspero y más reconciliado consigo mismo».
Explicó que se trata de «un cambio político, económico, espiritual, de reformas estructurales» para el renacer del país en el que se construya una nación donde «nadie tenga que ganar desconociendo al otro, porque todos (…) somos Venezuela».
«Tenemos que aspirar a una Venezuela cuya clase política esté íntimamente comprometida con los intereses nacionales, por encima de cualquier cosa, y no esté secuestrada por algoritmos mediáticos», agregó.
Señaló que un país «no renace solamente reconstruyendo edificios, renace cuando reconstruye la confianza en sus instituciones».
Reforma jurídica
En ese punto, anunció que se ha emprendido una reforma jurídica ordenada para «fortalecer el funcionamiento del Estado y poder brindar la seguridad jurídica», no solo para los inversionistas, sino para que los ciudadanos «no se sientan atropellados por un poder arbitrario, sino que esté a su servicio».
Además, como parte de este proceso, enfatizó que se garantizarán «condiciones reales de participación para todas las fuerzas políticas del país», pues, según dijo, «la democracia no se mide por la existencia de elecciones, se mide por la calidad de la competencia que precede esas elecciones».
Aseguró que «en Venezuela habrá elecciones», y como parte de esa dirección indicó que se ha iniciado un «diálogo político con sectores de la oposición que conduzca a un proceso en igualdad de condiciones para todos».
Extendió que será el pueblo venezolano el que «determinará el momento correcto» para la celebración de los comicios y que, cuando eso suceda, «las instituciones estarán preparadas para garantizar ese proceso inclusivo y transparente».
«Venezuela definitivamente debe abandonar el camino que permitió que el extremismo y la intolerancia se impusieran sobre la convivencia democrática y pacífica», apuntó.
Rodríguez pidió a la comunidad internacional acompañar en este proceso para que «respalden de buena voluntad los cambios que Venezuela necesita desde el respeto a la autodeterminación del país».
Mencionó que asume su responsabilidad de «conducir al país desde una etapa de incertidumbre y conflicto hacia una etapa de democracia plena reconocida por su propio pueblo y por el mundo».
Jóvenes y migrantes venezolanos
A los jóvenes venezolanos, que «crecieron viendo un país fracturado y que muchas veces decidieron partir buscando lo que no encontraban» en el país, les dijo que «vale la pena creer de nuevo».
Reiteró que «es el momento de construir el país al que muchos quieran regresar y no solamente aquel del que muchos quisieron huir».
Reconoció que «no será un camino fácil», pues «la recuperación del país tomará un tiempo», pero afirmó que «la reconstrucción del alma nacional será la prioridad».
Relación con EE. UU. y otros países
Por otra parte, señaló que en esta nueva etapa, el país aspira con Estados Unidos, con sus vecinos, con todos los países de nuestro continente y de la comunidad internacional, «reconstruir y sostener relaciones de cooperación, respeto e igualdad».
Rodríguez agradeció al presidente Donald Trump y a su gobierno por su disposición a «retomar el camino de las relaciones diplomáticas y de cooperación» con el país y mencionó que la última vez que dos presidentes de ambos países se reunieron fue en el 2009.
«Hoy trabajamos seriamente para dirimir a través del diálogo las diferencias existentes, pero principalmente para abonar los caminos, para el relacionamiento energético, la promoción de seguridad, la lucha común contra el crimen transnacional y la cooperación económica en beneficio de ambos pueblos y de nuestro continente», expresó.
Sobre la reconstrucción «material, moral y espiritual» del país tras la tragedia del 24 de junio, Rodríguez también agradeció a todos los países de América, Europa, Asia, África, Medio Oriente, así como al sistema de las Naciones Unidas, que brindaron «su solidaridad al pueblo venezolano durante las horas más oscuras».
(Con información de El Cooperante)
