Lo que para muchos es abrir un grifo, para habitantes del callejón Coquito y la calle Sucre en el barrio Los Taladros, parroquia Santa Rosa de Valencia, es una lucha diaria de casi dos décadas.
Elio Álvarez y Dormendis Díaz son el rostro de esta crisis. Cada día deben acudir a un pozo privado en la calle Sucre, donde una familia solidaria comparte el agua, vital líquido, para que otros puedan cubrir sus necesidades básicas.
Bajo un sol inclemente y protegidos apenas por un paraguas, se les ve llenando botellas de dos litros y bidones con una manguera que se ha convertido en su única fuente de vida.
Promesas incumplidas
Óscar Díaz, vecino de la zona, relata con frustración que tienen entre 18 y 20 años sin recibir agua por tubería. "Nos cansamos de ir a Hidrocentro", aseguró.
Las respuestas de la empresa hidrológica siempre fueron las mismas: promesas de cuadrillas para revisar tuberías averiadas que nunca llegaron.
Proyectos en el aire
A pesar de que se han conformado Mesas Técnicas de Agua y se han presentado proyectos viables a través de las comunas, la solución no llega. Entre procesos electorales internos y gestiones burocráticas ante las autoridades competentes, las cinco familias del callejón y vecinos de la calle Sucre siguen en el olvido, dependiendo de la caridad de un vecino y de la resistencia de sus propios cuerpos para cargar el agua día tras día.
(Con nota de prensa / Fotos: Jacinto Oliveros)



