Sindicatos de maestros se declararon este martes en etapa “pre-conflictiva” ante el “silencio administrativo” del Ejecutivo, encabezado por Delcy Rodríguez, frente a sus demandas salariales, y exigieron que “se abran canales reales” de diálogo y negociación para atender la “grave crisis” que atraviesa el sector.
En un comunicado difundido en X por la Federación Venezolana de Maestros, ocho organizaciones sindicales informaron la decisión de iniciar esta fase, al señalar que no han recibido una “respuesta formal” de las autoridades competentes.
“Ante el silencio administrativo por parte del Ejecutivo Nacional y de los entes competentes, las organizaciones sindicales signatarias hemos acordado abrir formalmente una etapa pre-conflictiva”, indicaron.
En ese sentido, anunciaron que convocarán y mantendrán asambleas en todos los estados del país para informar sobre los “avances, discusiones y decisiones” que se adopten en los encuentros nacionales y regionales.
Asimismo, calificaron al ministro de Educación, Héctor Rodríguez, como “enemigo del magisterio venezolano”, en virtud de las políticas y acciones “que han vulnerado los derechos laborales, sociales y profesionales de los trabajadores y trabajadoras de la educación”.
Adelantaron que exigirán en cada estado, municipio e institución educativa del país, la renuncia de Rodríguez, “como medida necesaria para restablecer el respeto institucional hacia el sector educativo”.
Los sindicatos también se declararon en “emergencia sindical” ante lo que describen como una “grave situación económica, laboral y social” del magisterio.
“Las organizaciones sindicales signatarias de la Segunda Convención Colectiva Única y Unitaria del sector educativo reiteramos que, a pesar de la actitud asumida por el Gobierno nacional, seguimos creyendo firmemente en el diálogo social como método fundamental para la resolución de los conflictos laborales, siempre que este se desarrolle en condiciones de respeto, reconocimiento y cumplimiento de los derechos de las trabajadoras y trabajadores de la educación”, subrayaron.
Por ello, exhortaron al Ejecutivo a “abrir de manera inmediata canales reales de diálogo y negociación” que permitan “atender las justas demandas del magisterio venezolano”.
El pasado jueves, los trabajadores realizaron movilizaciones en Caracas y otras ciudades del país para exigir mejoras salariales, en medio de los recientes acuerdos petroleros con Estados Unidos y al cumplirse cuatro años del último ajuste decretado por Nicolás Maduro, quien actualmente se encuentra detenido en Nueva York.
Actualmente, el salario mínimo se mantiene en 130 bolívares mensuales desde marzo de 2022, monto que entonces equivalía a unos 30 dólares según la tasa oficial y que hoy representa alrededor de 28 centavos.
En los últimos años, la política salarial del Ejecutivo se ha centrado en bonificaciones para empleados públicos que no inciden en beneficios laborales. Estas incluyen un bono de alimentación de 40 dólares y otro denominado “ingreso de guerra económica”, que pasó recientemente de 120 a 150 dólares, ambos pagados en bolívares según la tasa oficial.
La semana pasada, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, informó que una “venta extraordinaria” de fuel oil permitió ingresar 300 millones de dólares al Fondo de Protección Social, recursos que —según explicó— se destinaron a “mejorar los ingresos de los trabajadores y reforzar los pagos realizados a través del Sistema Patria”.
(Con información de El Cooperante)
