La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, decretó este miércoles siete días de duelo nacional en homenaje a las víctimas de los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 registrados el pasado 24 de junio, que han dejado un saldo de 1.943 fallecidos, 10.571 heridos y más de 15.800 familias damnificadas, según el último balance oficial.
«Venezuela tiene el alma rasgada por las pérdidas humanas causadas por los devastadores terremotos. Hoy acompañamos en el dolor a las familias que han perdido a sus seres queridos y elevamos nuestras oraciones por los heridos, las personas desaparecidas y las comunidades afectadas», escribió Rodríguez en sus redes sociales.
La mandataria encargada afirmó que, en estos momentos de profunda tristeza, el gobierno «abraza a quienes sufren esta tragedia» y reafirmó el compromiso de acompañarlos y protegerlos durante esta difícil situación.
El anuncio vigente a partir de las seis de la tarde de este 1 de julio se produce en medio de una emergencia que continúa activa en varias regiones del país, donde las labores de búsqueda y rescate se mantienen con apoyo nacional e internacional.
De acuerdo con las autoridades, 855 edificios han resultado dañados en todo el territorio nacional, de los cuales 189 colapsaron por completo, la mayoría en el estado La Guaira, una de las zonas más impactadas por el fenómeno sísmico. Además, se han registrado 689 réplicas desde el evento principal, aunque los organismos oficiales señalan una disminución progresiva de su intensidad.
El balance oficial también detalla que más de 28.000 personas se encuentran actualmente entre hospitales, refugios y campamentos temporales, mientras que decenas de miles han recibido algún tipo de asistencia humanitaria en las últimas horas. Las autoridades aseguran que continúan desplegados equipos de rescate nacionales e internacionales en las zonas más afectadas.
En este contexto, el Ejecutivo reiteró que las medidas de atención incluyen apoyo médico, alimentario y psicológico a los damnificados, así como la rehabilitación progresiva de infraestructuras y viviendas colapsadas.
El decreto de duelo nacional se suma a las acciones adoptadas en respuesta a la tragedia, que ha generado una de las mayores emergencias humanitarias recientes en el país, con operaciones de rescate aún en desarrollo y una evaluación continua de los daños materiales y humanos.
(Con información de El Cooperante)
