La Organización de las Naciones Unidas (ONU) informó en las últimas horas que una evaluación preliminar estima que los daños físicos directos ocasionados por los terremotos del 24 de junio en Venezuela ascienden a 37.000 millones de dólares.
El portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, señaló que el organismo y sus socios mantienen el despliegue de ayuda en coordinación con el Gobierno venezolano para atender a las comunidades afectadas por los sismos de magnitudes 7,2 y 7,5 que sacudieron la región centro-norte del país.
Según una primera evaluación de la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres, unos 24.000 millones de dólares corresponden a daños en viviendas, comercios, escuelas, hospitales y otros edificios públicos, mientras que 13.000 millones se atribuyen a la infraestructura.
Dentro de este último apartado, el sector de las telecomunicaciones registró las mayores pérdidas, estimadas en 5.000 millones de dólares, seguido por los sistemas de generación eléctrica y la red vial.
La ONU aclaró que estas cifras se basan en modelos de riesgo y no incluyen el impacto económico derivado de la interrupción de servicios, la caída de la actividad productiva, los costos de la respuesta de emergencia ni la reconstrucción, por lo que el costo total podría aumentar.
El organismo también advirtió que los niños figuran entre los grupos más afectados. El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) calcula que 650.000 personas, entre ellas 234.000 menores de edad, requerirán asistencia humanitaria.
Además, indicó que cerca de un tercio de las escuelas del Distrito Capital sufrió daños, afectando el acceso a la educación de miles de estudiantes.
Para atender la emergencia, Unicef ha desplegado equipos especializados y enviado 68 toneladas de suministros, entre ellos insumos médicos, equipos de agua y saneamiento y artículos esenciales para los hogares.
Asimismo, lanzó un llamamiento por 52 millones de dólares para fortalecer la atención en salud, nutrición, agua potable, protección infantil y educación.
En las zonas afectadas continúan las operaciones de búsqueda y rescate con el apoyo de equipos nacionales e internacionales, mientras la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) avanza en una evaluación de necesidades que servirá para actualizar el plan de respuesta.
De acuerdo con el balance presentado por el gobierno venezolano citado por la ONU, la tragedia deja más de 3.535 fallecidos, más de 16.740 heridos y alrededor de 17.000 personas desplazadas.
Autoridades también habilitaron 79 refugios temporales en estadios y centros deportivos para albergar a las familias afectadas. La ONU indicó que ya presta servicios en tres de esos espacios, incluyendo atención médica primaria, apoyo psicosocial, servicios de salud sexual y reproductiva, además de acciones para mejorar el acceso al agua potable, el saneamiento y la distribución de kits de higiene.
Finalmente, el organismo reiteró que el Plan de Respuesta Humanitaria para Venezuela ha recibido hasta ahora 274 millones de dólares en financiamiento, además de 32 millones provenientes del sector privado y otras contribuciones en especie destinadas a las labores de asistencia.
(Con información de El Cooperante)

