Por Josué Porras Estebanot
Luto en el beisbol mundial, que golpea con fuerza también a la pelota venezolana. Según informó el periodista Jeff Passan, de ESPN, el legendario manager y coach estadounidense, Phil Regan, conocido popularmente como "el Buitre", ha fallecido este miércoles 8 de julio, a los 89 años de edad.
Regan hizo una carrera formidable como manager en la Liga Venezolana de Beisbol Profesional. Llegó a nuestro país con los Leones del Caracas, con mucho cartel, ya que había sido campeón en la República Dominicana. Estuvo siete años con los melenudos y logró ganar un campeonato. Posteriormente, dirigió al eterno rival, Navegantes del Magallanes, novena con la que se tituló en la 2001/02.
Una vida de récords
Pero antes de ser uno de los mejores managers en la historia de la LVBP, Phil Regan tuvo una buena carrera de 13 años como lanzador en las Grandes Ligas, en donde vistió los uniformes de los Tigres de Detroit, Cachorros de Chicago, Dodgers de Los Ángeles y Medias Blancas de Chicago. En 1966 dejó marca de 14 ganados y una derrota, con efectividad de 1.62, lo que generó que fuera convocado al Juego de las Estrellas.
Luego de culminar su etapa como serpentinero, el "Buitre" se dedicó a ser coach y manager desde la década de los 70. En los 80, dirigió en República Dominicana y empezó una carrera como coach en el sistema de MLB que lo llevaría a estar activo hasta 2019.
En la LVBP, Phil Regan posee la segunda mayor cantidad de victorias en la historia para un manager, con 475. Además, dirigió 944 encuentros en 19 temporadas y es el único manager en ser campeón con Leones del Caracas y Navegantes del Magallanes. Sin duda, una leyenda que dejó un legado maravilloso en este deporte.
El legado de Phil Regan en la LVBP
El beisbol profesional se viste de luto. Este miércoles, la noticia del fallecimiento de Phil Regan a los 89 años ha sacudido los cimientos de nuestra pelota. Con su partida, no solo se va una leyenda del pitcheo en las Grandes Ligas, sino el hombre que entendió como nadie la idiosincrasia de la LVBP y el único dirigente capaz de romper la barrera del odio deportivo en el país.
El Buitre que conquistó los eternos rivales
Para las nuevas generaciones, Phil Regan puede sonar a nombre de archivo, pero para los fanáticos que vivieron la época dorada de los ochenta y noventa, él era sencillamente “El Buitre”. Se ganó el apodo por su capacidad para esperar el momento exacto y atacar, una filosofía que trasladó desde el montículo hasta el dugout.
Su legado es un caso de estudio único. En una liga marcada por la rivalidad a muerte entre Leones del Caracas y Navegantes del Magallanes, Regan logró lo impensable: ser respetado y campeón con ambos uniformes. Se coronó en el torneo venezolano con los capitalinos en la zafra 1989-1990 y con la nave turca en la 2001-2002. Ese mérito, el de levantar el trofeo como mandamás tanto en el Universitario como en el José Bernardo Pérez de Valencia, lo coloca en un pedestal donde nadie más ha podido sentarse.
Un estratega de alcance global
La maestría de Regan no se limitó a las fronteras venezolanas. Su currículo es tan extenso como su sabiduría. En la República Dominicana, llevó al campeonato a los Leones del Escogido tanto en la LIDOM como en la Serie del Caribe de 1988, demostrando que su método funcionaba en cualquier terreno. En Venezuela, además de sus títulos, también fue piloto de Tiburones de La Guaira, Pastora de Los Llanos, Bravos de Margarita y Cardenales de Lara.
Su impacto cruzó el océano hasta las Grandes Ligas, donde trabajó como coach de pitcheo para organizaciones de renombre como Marineros de Seattle, Dodgers de Los Ángeles, Indios de Cleveland y Mets de Nueva York, entre otros. Regan fue un maestro de la mecánica y la psicología deportiva. Sabía cuándo dar una palmada y cuándo exigir disciplina absoluta.
(Con informaciones de Meridiano)

