La Federación Venezolana de Maestros (FVM) destacó el miércoles que el cumplimiento del paro de 24 horas fue un «éxito rotundo» en los diferentes sectores educativos del país, y exigió a las autoridades cumplir con lo demandado.
A través de un comunicado compartido en sus redes sociales, afirmó que «la dignidad docente dio una lección histórica en todo el país», al tiempo que reconoció la ejecución de los docentes, así como la de los padres y representantes.
«A pesar de los intentos de amedrentamiento y las amenazas veladas por parte de algunas autoridades de los centros de calidad educativa (antiguas zonas educativas), la presencia policial en los planteles, el coraje y la conciencia ciudadana prevalecieron», refirió la FV.
Explicó que el paro que dejó las aulas vacías no significa «un abandono de las aulas, sino un grito de auxilio por el futuro de la educación».
Agradeció a los profesores, trabajadores y obreros de las universidades públicas, a sus asociaciones, sindicatos y federación, «por su espíritu solidario, democrático y combativo que demuestra que esta lucha es por el rescate de los derechos de todos los trabajadores de la educación y por la educación de calidad».
Asimismo, reiteró que su lucha sigue siendo por «la defensa del salario y pensiones dignas que permitan cubrir la canasta básica y garantizar el sustento, la salud y la vida de nuestras familias». En este punto, enfatizó que lo que se exige «no es un favor ni una dádiva; sino un derecho constitucional».
En su comunicado, advirtió que «la educación pública está en peligro» y responsabilizó a las autoridades de la «profunda crisis estructural, de infraestructura y de abandono que sufre el sistema educativo».
«Su respuesta ante el colapso ha sido la completa indiferencia y la falta de voluntad política para resolver los problemas reales del sector», manifestó.
El gremio educativo aseguró que mantiene su «vocación sigue intacta», pues los docentes «estamos llamados a defender la educación pública», por lo que «trabajar en las condiciones de precariedad actuales es insostenible, y callar ante ello sería ser cómplices de la destrucción del futuro de nuestros niños y jóvenes».
En este sentido, la FVM recordó que sus exigencias son:
Sueldos y salarios dignos para todos los trabajadores activos, jubilados y pensionados. Indexados a la realidad económica actual.
Condiciones de trabajo aptas: escuelas con servicios básicos, infraestructura segura y programas de alimentación eficientes.
Respeto al sector: reactivación inmediata, seria y sin dilaciones de la discusión de la Convención Colectiva Única y Unitaria.
Finalizó afirmando que «la lucha no es solo por los trabajadores de la educación, sino por el futuro del país».
En contexto
Este paro forma parte de las jornadas de protesta que se han llevado a cabo desde el sector universitario desde hace algunas semanas, donde los profesionales exigen «salarios dignos» y cuestionan la política de bono, al considerarla «caótica y excluyente».
El llamado a paro educativo fue convocado por la FVM como medida para exigir «salarios dignos, respeto a la Convención Colectiva y el cese de suspensiones y atropellos contra docentes».
A través de un comunicado compartido en las redes sociales, las federaciones nacionales del magisterio venezolano y sus sindicatos filiales, signatarias de la II Convención Colectiva y presentantes de la III CC, afirmaron que «ha sido una semana de despertar ante la crisis que viven los trabajadores del sector».
En el comunicado, la FVM acusó al Ministerio de Educación de usar «elementos que no están en la ley para suspender, acosar y hostigar a los trabajadores», mediante «cambios de modalidad» que terminan con el afectado fuera del sistema «sin cobrar el salario ni los bonos indexados».
Actualmente, el salario mínimo se mantiene en 130 bolívares mensuales desde marzo de 2022, monto que entonces equivalía a unos 30 dólares según la tasa oficial y que hoy representa alrededor de 24 centavos.
En los últimos años, la política salarial del Ejecutivo se ha centrado en bonificaciones para empleados públicos que no inciden en beneficios laborales. Estas incluyen un bono de alimentación de 40 dólares y otro denominado «ingreso de guerra económica».
El 30 de abril, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció que el ingreso mínimo integral de los trabajadores en Venezuela se ubicará en 240 dólares, mientras que las pensiones pasarán a $70 mensuales; sin embargo, no se refirió al salario mínimo.
(Con información de El Cooperante)
