El juez federal que lleva el proceso contra Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, rechazó este jueves la solicitud de desestimar el caso, tal como había sido planteado por su equipo legal.
“No voy a desestimar el caso”, afirmó el magistrado Alvin Hellerstein durante la segunda audiencia celebrada en Nueva York.
La representación legal de la pareja había solicitado archivar el proceso penal al considerar que la decisión del Gobierno de Donald Trump de impedir el uso de fondos venezolanos para cubrir los honorarios vulnera su derecho a la defensa.
Sin embargo, de acuerdo con lo reseñado por CNN en Español, el juez dejó abierta la posibilidad de revisar su postura más adelante si determina que esa restricción fue aplicada de forma “arbitraria”. En ese escenario, indicó que los abogados podrían volver a solicitar la desestimación del caso.
“En este momento, sería un paso tan grave basado en hipótesis que no creo que debamos entrar en ello ahora”, señaló.
Durante la audiencia, Maduro se inclinó en un momento para susurrar a su abogado mientras intervenía la fiscalía.
Según CNN, tanto él como Flores permanecieron sentados junto a su equipo legal, utilizando auriculares durante toda la sesión y tomando notas mientras se desarrollaban los argumentos de ambas partes.
La audiencia concluyó sin que el tribunal fijara una nueva fecha para la continuación del proceso.
Antes de finalizar, Hellerstein adelantó que emitirá próximamente una decisión sobre si ordenará a la Administración Trump permitir que Venezuela cubra los gastos legales de la pareja.
“Muchas gracias por los excelentes argumentos. Espero dar a conocer mi decisión lo antes posible”, expresó.
Maduro y Flores fueron detenidos a inicios de año en Caracas durante un operativo ejecutado por fuerzas estadounidenses y posteriormente trasladados a Nueva York.
El dirigente del PSUV enfrenta cuatro cargos: tres por conspiración para cometer narcoterrorismo, importar cocaína y poseer ametralladoras y artefactos destructivos, además de uno adicional por posesión de esas armas.
Por su parte, Flores enfrenta cuatro acusaciones relacionadas: dos por conspiración para importar cocaína, una por conspiración para poseer armas y otra por posesión de armamento.
En su primera comparecencia, llevada a cabo en enero, Maduro se declaró “no culpable” y se describió como un “prisionero de guerra”.
Ambos permanecen recluidos en el Metropolitan Detention Center de Brooklyn.
La operación estadounidense generó reacciones encontradas tanto dentro como fuera de Venezuela. Mientras algunos sectores internacionales y actores políticos venezolanos denunciaron una «violación de la soberanía nacional», otros respaldaron la acción. En Caracas, Delcy Rodríguez juró como presidenta encargada el pasado 5 de enero.
Trump: Maduro tendrá un “juicio justo”, pero podría enfrentar nuevos procesos
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este jueves que Nicolás Maduro, detenido en Nueva York junto a su esposa Cilia Flores, solo ha sido procesado por “una fracción de las cosas que ha hecho”.
Durante una reunión con su gabinete en la Casa Blanca, el mandatario indicó que, aunque considera que se le está otorgando un “juicio justo”, podrían presentarse nuevas acusaciones en su contra en el futuro.
“Supongo que se le está dando un juicio justo, pero imagino que vendrán otros juicios porque se le ha procesado solo por una fracción de las cosas que ha hecho. Se van a presentar otros casos”, afirmó.
Trump mencionó que espera que se incorporen cargos adicionales relacionados con el presunto envío de presos hacia territorio estadounidense, al considerar que se trata de un aspecto relevante que aún no ha sido incluido en el proceso judicial.
«Fue uno de los principales proveedores de drogas que ingresan en nuestra nación”, añadió.
El jefe de Estado recordó la operación militar del pasado 3 de enero, que derivó en la captura de Maduro y Flores, quienes enfrentan acusaciones por “narcoterrorismo y conspiración”.
“Fue una gran operación militar para capturar a un hombre sumamente peligroso, que ha matado a mucha gente y que obligó a personas a entrar a nuestro país”, dijo.
Hasta 300 dólares cobraron por hacer cola para entrar al juicio contra Nicolás Maduro
El aforo dentro de la sala del tribunal donde comparecerá Maduro es pequeño. Como máximo, unas 50 personas podrán estar presentes en el suceso que muchos catalogan de histórico y, por lo mismo, la fila para entrar comenzó a formarse un día antes por los llamados «sentadores profesionales», cuya actividad es hacer la cola y cobrar por eso.
En esta ocasión, se conoce que varios representantes de algunos medios de comunicación gastaron cientos de dólares. Se dice que llegaron a pagar entre 300 y 400 dólares a las personas que les reservaron lugares a los reporteros que llegaron por la mañana cuando abrió el tribunal.
Y quizás para darle más prominencia al asunto, el presidente Donald Trump acusó a Maduro de ser un «importante proveedor de drogas que ingresan a nuestro país», en su más reciente reunión de gabinete, donde agregó que «Maduro tendría un juicio justo. Pero me imagino que habrá otros juicios», sin dar mayores detalles, pero sugirió que los cargos actuales que enfrenta Maduro podrían ser «una fracción de lo que ha hecho».
Cuando se inició la audiencia, un oficial del tribunal advirtió a los presentes que guardaran silencio y permanecieran sentados mientras el expresidente venezolano se encontraba en la sala.
«Quienes interrumpan serán expulsados y podrían enfrentar consecuencias legales», advirtió. El oficial reconoció: «Este puede ser un caso delicado para algunos de ustedes», y añadió: «Están en un tribunal federal. Por favor, respeten la institución y sus principios».
Es la primera vez que Maduro y su esposa, Cilia Flores, comparecen ante el tribunal luego de la primera lectura de cargos que hubo en enero, donde ambos se declararon inocentes.
Ambos, detenidos en un centro de detención en Brooklyn, esperan que el juez Alvin Hellerstein fije la fecha del juicio durante esta audiencia, aunque se sabe que el tema principal de la comparecencia se centrará en cómo van a pagar a sus abogados, debido a que, según las sanciones estadounidenses, el equipo legal no puede aceptar pagos del gobierno venezolano.
El juez de la causa, Alvin Hellerstein, ha llevado muchos otros casos importantes, como los litigios civiles derivados de los atentados terroristas del 11 de septiembre en Nueva York.
(Con informaciones de El Cooperante)


