La detención del empresario colombo-venezolano Alex Saab este miércoles volvió a colocar su nombre en el centro del escenario político regional. El exfuncionario, que había estado preso en Estados Unidos, habría sido arrestado en Venezuela como parte de una operación coordinada entre autoridades de ambos países, indicó un funcionario policial estadounidense a la agencia de noticias Reuters.
La captura ocurre en un momento sensible para el país, luego de que Nicolás Maduro fue detenido por fuerzas estadounidenses en Caracas, y Delcy Rodríguez quedó como presidenta interina.
De acuerdo con la fuente estadounidense, Saab -de 54 años de edad- podría ser extraditado nuevamente a Estados Unidos en los próximos días. El funcionario también resaltó el papel de Rodríguez en el procedimiento y su control directo sobre las instituciones de seguridad del Estado.
Durante el mismo operativo habría sido detenido el empresario Raúl Gorrín, propietario del canal de televisión Globovisión, figura conocida por su cercanía con el gobierno de chavista.
Las primeras informaciones sobre la detención generaron versiones encontradas. Periodistas alineados con el oficialismo negaron el arresto en redes sociales horas después de que medios colombianos difundieran la noticia. El Ministerio de Comunicaciones de Venezuela no respondió a Reuters las solicitudes de comentarios y no se pudo confirmar de inmediato si Saab o Gorrín cuentan con representación legal.
Detención de Saab revive su historial judicial y redefine su influencia política
La trayectoria reciente de Saab ha estado marcada por episodios judiciales y políticos de alto impacto. En 2020 fue detenido en Cabo Verde y posteriormente trasladado a Estados Unidos, donde permaneció más de tres años encarcelado por acusaciones de soborno. Su liberación se produjo tras recibir clemencia como parte de un acuerdo que permitió el regreso de ciudadanos estadounidenses retenidos en Venezuela.
Antes de ese indulto, fiscales estadounidenses lo señalaban de desviar alrededor de 350 millones de dólares mediante operaciones vinculadas al sistema de control cambiario venezolano. Saab rechazó las acusaciones y sostuvo ante los tribunales que contaba con inmunidad diplomática, apelación que seguía sin resolverse cuando se concretó el intercambio de prisioneros.
Tras su regreso a Venezuela, a finales de 2023, fue recibido con actos oficiales y reconocimiento público. Nicolás Maduro lo elogió por su lealtad política y lo presentó como una figura clave en el proyecto de la revolución socialista.
La nueva detención, sin embargo, redefine su situación y vuelve a abrir interrogantes sobre su papel en el entramado político y judicial que rodea al poder venezolano.
(Con información de El Nacional)
