El superintendente del Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (Seniat), Román Maniglia, anunció este lunes una serie de medidas destinadas a «simplificar» los trámites aduaneros y «agilizar y facilitar» los procesos relacionados con el comercio internacional.
Maniglia informó que, a partir de este 14 de septiembre, el organismo eliminó la exigencia en físico de varios documentos que ya forman parte de los expedientes de los auxiliares de aduanas.
«Siguiendo los lineamientos de nuestra presidenta (encargada) Delcy Rodríguez, avanzamos en la simplificación de trámites para agilizar y facilitar el comercio internacional», señaló en redes sociales.
Entre los documentos que dejarán de solicitarse en formato físico se encuentran las copias de la cédula de identidad y del Registro de Información Fiscal (RIF), las declaraciones del Impuesto Sobre la Renta (ISLR) y el Registro Mercantil cuando este ya haya sido consignado y se encuentre vigente.
La medida también alcanza documentos disponibles en el Sistema Aduanero Automatizado (Sidunea), como la «DAI, planillas y soportes de pago, originales de documentos que ya cuentan con código QR como regímenes legales, documentos del Saren, licencias de actividades económicas».
La disposición incluye además los poderes que ya hayan sido recibidos por la aduana correspondiente y permanezcan vigentes, así como las planillas y soportes de pago de las «tasas por consultas de clasificación arancelaria y de valoración, formatos internos utilizados por los funcionarios para la conformación de expedientes como hojas de rutas, índices, etc».
Maniglia informó además que el Seniat activó «criterios de selectividad» para el reconocimiento y la verificación de mercancías, permitiendo que aquellos catalogados en verde «no sean objeto de reconocimiento documental y físico, por lo cual serán despachadas de forma expedita».
Asimismo, explicó que el canal amarillo «solo será objeto de reconocimiento documental», mientras que al canal rojo «se le aplicará el reconocimiento físico-documental, en consistencia con las buenas prácticas internacionales».
«Todo ello con el fin de facilitar y agilizar la gestión en la recepción y tránsito de mercancías tanto para importación como exportación, que permitirá acortar los tiempos de respuesta y optimizar el uso de recursos mediante la validación y verificación en los sistemas propios del Seniat o con aquellos con los que nos iremos interconectando», concluyó.
Contexto
Las nuevas disposiciones se suman a otras medidas adoptadas por el organismo durante las últimas semanas como parte de un proceso de «modernización, digitalización y automatización» del sistema tributario.
En agosto, Maniglia anunció una actualización de la imagen institucional del Seniat y presentó una nueva versión de su logotipo. En esa oportunidad, explicó que el cambio acompañaría la nueva etapa del organismo y sus campañas de posicionamiento.
El funcionario señaló entonces que la nueva identidad visual conservaría elementos vinculados con la imagen del Estado venezolano, entre ellos el tricolor nacional y las ocho estrellas.
Según detalló, el diseño incorpora movimiento en el tricolor mediante ondas que representan la letra «S», inicial de Seniat y asociada a la palabra «Servicio».
La propuesta también incluye una tipografía estilizada que, de acuerdo con Maniglia, busca adaptarse a los códigos visuales actuales y facilitar su aplicación tanto en plataformas digitales como en medios tradicionales.
El superintendente señaló que este refrescamiento iba «en sintonía con el proceso de cambio y transformación que hemos iniciado en el sistema tributario nacional».
También en agosto, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció que el Seniat y el Saren serían interconectados como parte de una estrategia para «simplificar trámites y avanzar en la digitalización de los procesos administrativos y tributarios».
Rodríguez explicó que la integración permitiría que, cuando un ciudadano o empresa realice un trámite ante el Saren la información sea incorporada directamente a los sistemas del Seniat, «evitando la duplicación de gestiones» y la presentación reiterada de documentos.
La medida forma parte, según Rodríguez, de una estrategia de «modernización, automatización y digitalización de los procesos tributarios, orientada a reducir la burocracia y facilitar las gestiones de ciudadanos y empresas».
En aquel momento, la mandataria encargada también anunció la eliminación inmediata de la denominada «cartelera» que los comercios deben exhibir con determinados documentos y permisos.
La presidenta encargada instruyó a los organismos del Ejecutivo nacional, regional y local a dejar de exigir documentos en papel cuando la información pueda ser verificada mediante los sistemas de las instituciones públicas.
Rodríguez sostuvo que esta práctica genera una carga adicional para los comerciantes y ciudadanos y consideró que la información disponible en los sistemas de cada institución debería ser suficiente para realizar las verificaciones correspondientes.
Previamente, el Seniat también modificó las normas relacionadas con el Registro de Información Fiscal.
Maniglia informó el 14 de agosto que el organismo eliminó la fecha de vencimiento del RIF y suprimió una exigencia relacionada con la homologación de los sistemas informáticos utilizados para la emisión de facturas.
La normativa establece que la información deberá actualizarse cuando existan cambios en elementos como el nombre o razón social, representantes legales, accionistas, domicilio fiscal, actividad económica, establecimientos comerciales o condición tributaria.
El Seniat también podrá solicitar la actualización de los datos en cualquier momento por medio de sus plataformas electrónicas.
La reforma igualmente derogó la Providencia Administrativa SNAT/2024/000121, que establecía requisitos y condiciones para los proveedores de sistemas informáticos empleados en la emisión de facturas y otros documentos fiscales.
De acuerdo con Maniglia, la eliminación de la homologación busca retirar una barrera técnica que podía dificultar la formalización de contribuyentes y empresas.
Pese a la eliminación del vencimiento, el RIF deberá continuar figurando en facturas, documentos y contratos, solicitudes ante organismos públicos, libros contables, etiquetas y empaques, además de determinados anuncios publicitarios.
(Con información de El Cooperante)
