El presidente de Colombia, Gustavo Petro, propuso el jueves 6 de noviembre que se convoquen elecciones "con garantías reales" para solucionar el conflicto interno de Venezuela, así como la creciente tensión con Estados Unidos por el despliegue militar en el Caribe, y llamó a un diálogo político entre la oposición venezolana.
La propuesta de Petro surge en reacción un informe de CNN que señalaba que Estados Unidos no tiene planes actuales de lanzar ataques dentro de Venezuela ni una justificación legal para atacar objetivos terrestres. Para el mandatario colombiano, ese pronunciamiento coincide con su postura de rechazar una intervención militar en el país vecino.
“Si el gobierno de Estados Unidos reconoce que no es legal atacar a Venezuela, coinciden conmigo. Ni los misiles ni una invasión extranjera son legales, ni bajo la ley de los Estados Unidos ni bajo los tratados internacionales”, escribió Petro en su cuenta de X.
El jefe de Estado colombiano sostuvo que, al reconocer esa ilegalidad, su propuesta “se vuelve más real”: promover el diálogo político y convocar elecciones con garantías reales para todos los contendientes.
“El camino que propongo puede ser más real. Desatar el diálogo político en Venezuela y convocar elecciones con garantías reales para todos los contendientes. Bien harían Maduro y Corina en permitir esta solución pacífica y soberana del pueblo venezolano”, concluyó, en alusión al mandatario chavista y a María Corina Machado, líder opositora.
Si el gobierno de EEUU reconoce que no es legal atacar a Venezuela, coinciden conmigo.
Ni los misiles ni una invasión extranjera son legales, ni bajo la ley de los EEUU, ni bajo los tratados internacionales.
Propuestas anteriores de Petro no han dejado resultados concretos
La propuesta de Petro forma parte de una serie de gestos políticos hacia Caracas que han marcado su mandato desde 2022. El líder colombiano ha intentado posicionarse como mediador en la crisis venezolana, promoviendo en varias ocasiones negociaciones y encuentros entre el chavismo y la oposición, aunque sin resultados concretos.
En abril de 2023, el presidente colombiano impulsó en Bogotá una conferencia internacional sobre Venezuela con representantes de más de 20 países. Sin embargo, la iniciativa no logró reactivar el proceso de diálogo ni generar compromisos verificables sobre el calendario electoral o las condiciones políticas en el país.
La cercanía entre Petro y Maduro ha sido notoria desde la reapertura de las relaciones diplomáticas entre Colombia y Venezuela, tras años de ruptura durante los gobiernos de Iván Duque y Juan Guaidó. El mandatario colombiano ha evitado en los últimos meses pronunciarse sobre la situación de derechos humanos en Venezuela, pese a los informes de organismos internacionales que documentan la persecución política y la represión.
A diferencia de sus pronunciamientos anteriores, cuando exigía respeto a los derechos civiles y a las libertades políticas, Petro ahora prioriza la estabilidad regional y el diálogo directo con el chavismo.
The Atlantic: Maduro estaría dispuesto a dejar el poder a cambio de amnistía y exilio
Nicolás Maduro estaría dispuesto a abandonar el poder si Estados Unidos le garantiza amnistía, retiro de recompensas y un exilio seguro, según reveló este jueves el prestigioso medio estadounidense The Atlantic.
El informe, basado en fuentes cercanas al gobierno de Maduro y a la administración de Donald Trump, señala que la oferta forma parte de las discusiones internas en Washington, en medio de un incremento del despliegue militar estadounidense en el Caribe.
“Si hay suficiente presión y se ofrecen suficientes incentivos, todo está sobre la mesa con Maduro”, afirmó una persona que mantiene contacto con funcionarios de ambos países.
Estados Unidos, entre la negociación y la confrontación
El artículo de The Atlantic asegura que Trump evalúa simultáneamente dos rutas: una salida diplomática negociada por su enviado Richard Grenell y una campaña de presión militar, respaldada por su secretario de Estado y asesor de Seguridad Nacional, Marco Rubio.
Rubio aboga por una estrategia más agresiva que incluya el derrocamiento del mandatario venezolano, a quien describe como el líder de una “organización narcotraficante” que amenaza la seguridad de Estados Unidos y fortalece vínculos con China y Rusia.
Por su parte, Grenell ha impulsado canales discretos de comunicación con el gobierno de Caracas, con el objetivo de negociar un acuerdo de transición que permita el acceso de empresas estadounidenses al sector petrolero y minero venezolano.
Washington aumenta su presencia militar en el Caribe
La revelación coincide con el despliegue del portaviones nuclear USS Gerald R. Ford, el más grande del mundo, que se dirige al Caribe desde el Mediterráneo, acompañado por destructores y submarinos nucleares.
Según el Pentágono, la operación forma parte de una campaña antidrogas, aunque fuentes militares reconocen que se trata del mayor movimiento naval estadounidense en la región desde la crisis de los misiles cubanos.
En las últimas semanas, Estados Unidos ha atacado y destruido 17 embarcaciones en el Caribe y el Pacífico oriental, presuntamente vinculadas al narcotráfico, con un saldo de 67 muertos, según datos citados por el propio medio.
Además, bombarderos B-52 han sobrevolado las costas venezolanas y cazas F-35 fueron desplegados en Puerto Rico, incrementando la tensión en la región.
Divisiones dentro del gobierno de Trump
The Atlantic indica que dentro de la administración republicana existe una creciente división sobre cómo manejar la crisis venezolana. Mientras Rubio impulsa un enfoque militarista, otros asesores alertan del riesgo de una intervención directa, que podría derivar en un conflicto regional.
Algunos aliados de Trump temen que una guerra abierta contradiga la promesa de campaña de evitar las “guerras interminables”. Sin embargo, el mandatario continúa enviando mensajes ambiguos, alternando entre la negociación y la demostración de fuerza.
“El interés de Trump en negociar la salida de Maduro podría cobrar fuerza en las próximas semanas”, aseguró una fuente citada por el medio.
Escenario incierto sobre Maduro
Aunque el artículo reconoce que Maduro se mantiene firme gracias al respaldo militar y extranjero, también plantea que su permanencia “dependerá de si logra resistir la presión combinada de las sanciones y el poderío militar estadounidense”.
Entre tanto, la oposición liderada por la Nobel de la Paz 2025 María Corina Machado sigue siendo vista por Washington como la principal fuerza política capaz de encabezar una transición democrática, aunque el texto advierte que los militares venezolanos no mostrarían disposición inmediata a ceder el poder.
El futuro de Venezuela, concluye The Atlantic, se juega entre una negociación incierta y el riesgo de un conflicto regional sin precedentes.
(Con informaciones de El Nacional)
