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Su situación de salud es estable: Francisco cumple 12 años como papa con un futuro incierto

 


La oficina de prensa del Vaticano informó que el papa Francisco pasó una noche tranquila,  tras confirmarse una mejoría de sus condiciones de salud en comparación con los días anteriores.

En el último parte médico indicó que la radiografía de tórax realizada al pontífice ha confirmado una mejoría de la neumonía bilateral. «Las condiciones clínicas del Santo Padre, dentro de la complejidad del cuadro general, permanecen estables», detalló la Santa Sede.

El pontífice argentino, de 88 años de edad, permanece ingresado en el hospital Gemelli de Roma desde el pasado 14 de febrero por una neumonía bilateral y otros problemas respiratorios.

Tras varias crisis, Francisco ha encadenado varias mejorías y su caso ya no está en pronóstico reservado, es decir, que sus médicos consideran que su salud no se encuentra en «peligro inminente», reseñó Efe.

Sus jornadas transcurren ejercitándose con fisioterapia respiratoria y motora y recibiendo altos flujos de oxígeno con cánulas nasales, sustituidas por la noche con la ventilación mecánica no invasiva, con la máscara.

Los médicos del Papa insisten en que su situación es «estable» pero dentro de un cuadro «complejo».

(Con información de El Nacional)

Francisco cumple 12 años como Papa con un futuro incierto


 

Jorge Bergoglio cumple este jueves 12 años como papa Francisco desde el hospital donde se encuentra ingresado desde hace casi cuatro semanas, todo un símbolo cuando su precario estado de salud, aunque esté fuera de peligro, plantea dudas sobre su futuro.

¿Cuándo saldrá del hospital Gemelli de Roma? ¿En qué estado? ¿Podrá continuar su misión? Las preguntas aumentan a medida que se prolonga la hospitalización del jesuita argentino de 88 años de edad.

«Esta mañana, el Papa continuó con la fisioterapia y el tratamiento farmacológico», indicó la Santa Sede, que no anunció ningún evento especial con motivo del aniversario de la elección del «Santo Padre» de los católicos.

Además de rezar y de seguir a distancia los ejercicios espirituales celebrados en el Vaticano con motivo de la Cuaresma, también recibió dibujos enviados por niños de todo el mundo, según esta fuente.

Aunque ya no se encuentra en estado «crítico», el obispo de Roma sigue necesitando asistencia respiratoria a través de una cánula nasal, de día, y de una mascarilla, de noche.

Su pronóstico dejó de ser reservado el lunes, y una radiografía del tórax, realizada el martes, confirmó «las mejoras registradas en los días anteriores», según el último parte médico, publicado el miércoles.

Esta hospitalización es la cuarta y más larga desde su elección el 13 de marzo de 2013, y representa un serio parón al frenético ritmo que se había marcado hasta ahora, pese a las advertencias de su entorno.

Según los médicos, se necesitan dos semanas para recuperarse, pero sin duda algunas más para Francisco, a quien con 21 años le extirparon parte de un pulmón y tuvo en los últimos años otros problemas de salud.

«El futuro del pontificado sigue siendo una incógnita»

«El resto del pontificado sigue siendo una incógnita por el momento, incluso para el propio Francisco», declara a la AFP el padre Michel Kubler, exredactor jefe del diario católico francés La Croix.

Según el sacerdote, el primer papa latinoamericano «no sabe cómo va a ser su vida una vez que regrese al Vaticano y se reserva sin duda la posibilidad de renunciar si no puede más».

Su reciente convocatoria de un consistorio de cardenales reavivó las especulaciones, máxime cuando este fue el formato escogido por su predecesor Benedicto XVI para anunciar su inesperada renuncia.

Pero Francisco no fijó ninguna fecha y, en los últimos tiempos, rechazó la idea de dejar la cátedra de San Pedro, al considerar que esto no debe convertirse en una «moda».

Durante su ausencia, delegó las misas en altos responsables de la Santa Sede, aunque mantuvo algunas actividades profesionales, como firmar documentos o recibir a sus colaboradores más cercanos.

Pero desde su hospitalización, no ha aparecido en público ni se han publicado imágenes suyas, en un período cargado de actos por el Jubileo, «año santo» durante el que se esperan 30 millones de peregrinos.

Cuando se aproximan la Semana Santa y la Pascua, el período más importante para los católicos previsto este año a mediados de abril, es difícil imaginar que el papa vuelva al mismo ritmo que antes.

«Es el fin del pontificado tal y como lo hemos conocido hasta ahora», con su ritmo frenético de audiencias, viajes al extranjero y múltiples compromisos, sentencia Michel Kubler.

Reformas inacabadas

La principal cuestión que se plantea es si continuarán las reformas emprendidas en los últimos doce años por el papa venido del «fin del mundo».

Con su apuesta por la cercanía, el pontífice argentino no sólo ha marcado un cambio de estilo en el Vaticano. Sus reformas también han modificado profundamente la vida de la Iglesia.

Poner en orden las finanzas, dar un lugar a los laicos y a las mujeres, descentralizar, abrir las puertas a los divorciados vueltos a casar y a los fieles LGTB o luchar contra la pederastia son algunas de sus decisiones.

Esta política le valió una feroz oposición interna, que se acentuó en los últimos años. Su visto bueno a las bendiciones de parejas del mismo sexo a finales de 2023 provocó, por ejemplo, una fuerte protesta en África.

«Nos guste o no, cambió las cosas, pero muchas quedan todavía pendientes«, recuerda una fuente vaticana, que pide el anonimato.

Su último proyecto, el sínodo sobre el futuro de la Iglesia, cambió las reglas del juego. Por primera vez, el papa invitó a esta gran reunión mundial de obispos a laicos y mujeres.

Pero la cuestión de la ordenación de las mujeres como diaconisas quedó en suspenso y los temas más sensibles se confiaron a 10 grupos de trabajo, que deberán entregar sus conclusiones en junio.

(Con información de AFP)

 

 

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