El gobierno de Venezuela rompió este lunes relaciones diplomáticas con Paraguay y anunció el retiro de su personal acreditado en ese país, luego del reconocimiento al excandidato opositor, Edmundo González Urrutia, como “presidente electo”.
El domingo 5 de enero, el presidente paraguayo, Santiago Peña, ratificó su respaldo a González Urrutia, durante una videoconferencia en la que también participó María Corina Machado.
Para el gobierno de Nicolás Maduro, las declaraciones de Peña, quien aseguró que seguirá trabajando junto a la comunidad internacional para “restaurar la democracia” en Venezuela, reinciden en una “política fracasada”, en referencia al gobierno interino que encabezó el opositor Juan Guaidó hasta 2022.
“Estas acciones representan una reedición de estrategias sin sustento político, jurídico ni social, que han demostrado su rotundo fracaso. Es lamentable que gobiernos con el de Paraguay sigan subordinando su política exterior a los intereses de potencias extranjeras”, reza el comunicado publicado por la Cancillería venezolana.
Finalmente, el Ejecutivo venezolano reiteró su compromiso con “la defensa de la democracia, la paz y la autodeterminación de los pueblos” y reafirmó que “ninguna bufonada instruida desde el fascismo internacional logrará doblegar la voluntad de un pueblo firme en la construcción de su propio destino”.
En enero de 2019, Paraguay rompió relaciones diplomáticas con Venezuela y anunció el cierre de su embajada en Caracas, después de que Maduro asumiera su segundo periodo de Gobierno tras un proceso electoral que Asunción tachó de “ilegítimo”.
Sin embargo, en noviembre de 2023, Peña restableció los lazos entre ambas naciones, tres meses después de jurar al cargo.
El régimen tilda de injerencia imperialista respaldo de EE. UU. a González Urrutia
ElgGobierno de Venezuela rechazó este lunes el “intervencionismo” de la administración de Joe Biden, y aseveró que cualquier “intento de socavar la estabilidad o incitar a la violencia” en el territorio nacional, será “enfrentado con firmeza”.
En un comunicado, el oficialismo condenó “de manera enérgica y categórica” la postura de la Casa Blanca, que aseguró este 6 de enero que trabajará con aliados del mundo para responsabilizar a Nicolás Maduro por “acciones antidemocráticas”.
Ante esto, el Gobierno destacó que lo anunciado por los estadounidenses representa una “flagrante violación” del derecho internacional y un “intento burdo por perpetuar la injerencia imperialista” en América Latina.
“Resulta grotesco que un gobierno de salida, como el de Joe Biden, hundido en el descrédito político y marcado por un legado de fracasos domésticos e internacionales, insista en respaldar un proyecto violento que ya fue derrotado por el voto popular y la democracia revolucionaria del pueblo venezolano”, reza el texto.
Asimismo, expuso que la “decrépita administración” de Biden recurre a estrategias de “intervención” para “inflar artificialmente” figuras políticas “insignificantes” en Venezuela, para de esta manera ignorar la “clara voluntad soberana” del pueblo.
“Estas maniobras, carentes de legitimidad y sentido histórico, solo demuestran la decadencia moral e institucional de un gobierno que se acerca inexorablemente a su final”, apuntó.
¿Qué dijo EE.UU.?
Tras el encuentro con el opositor Edmundo González, la Casa Blanca señaló que el mandatario trabajará en “estrecha colaboración” con aliados del hemisferio y del mundo para apoyar la democracia en el país. En la reunión se debatieron sobre los “esfuerzos compartidos” para “restaurar la democracia” en la nación.
“El presidente Biden enfatizó que el mundo se sintió inspirado por los millones de venezolanos que votaron valientemente por el cambio democrático en las elecciones presidenciales profundamente defectuosas del 28 de julio en Venezuela, como lo demostró la recopilación de actas de recuento de votos que indicaron que González Urrutia recibió la mayoría de los votos por un margen insuperable”, reza el texto.
Los políticos coincidieron en que se debe “respetar la voluntad” de los venezolanos, expresada en el proceso electoral del 28 de julio, destacando que “la victoria” de González Urrutia debe ser “honrada a través de una transferencia pacífica de regreso al gobierno democrático”.
(Con informaciones de El Cooperante)
