La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) pidió este jueves
que cese la «persecución y el hostigamiento» a quienes facilitan equipos para
concentraciones políticas, de cara a las elecciones presidenciales del 28 de
julio, así como que se garantice la libertad de movimiento de los candidatos.
«Es necesario para la paz ciudadana, que cese la persecución
y el hostigamiento a quienes facilitan instrumentos necesarios para las
concentraciones y la libertad de movimiento de candidatos con opciones diversas
a la opción gubernamental», señaló la CEV en un comunicado publicado en su
página web.
Agregó que este es un proceso electoral «atípico, en el que
no hay igualdad de oportunidades para todos».
Asimismo, dijo que el Consejo Nacional Electoral (CNE) tiene
«particular importancia» como garante de un proceso «justo, que respete la
legalidad en relación a los testigos de mesa, con las tarjetas de las
organizaciones políticas y la ubicación de los centros de votación hasta ahora
establecidos».
«Es hora que ejerza su autonomía e independencia, como uno
de los poderes del Estado y vele por un acto electoral ajustado a la
Constitución y normas electorales», añadió.
La CEV sostuvo que a los ciudadanos se les presenta una
nueva oportunidad para tomar decisiones a través del voto «consciente y libre»
que produzca una «reforma profunda de la democracia, de la sociedad civil y de
la calidad de vida».
«El voto asume así una importancia vital en la realidad
actual que vivimos; solo venciendo el abstencionismo y la apatía política,
podremos avanzar en la reconstrucción del país», apuntó.
El candidato presidencial de la oposición mayoritaria de
Venezuela, Edmundo González Urrutia, comenzó el miércoles a viajar con su
propia comida hacia los actos de campaña para evitar nuevos cierres de
establecimientos, luego de que el Gobierno sancionase a un restaurante que lo
atendió el domingo pasado en Cojedes (centro).
«Me voy con mi
viandita para evitar situaciones como la del domingo, que cerraron el
restaurante (…) por habernos atendido, amablemente como lo hicieron», expresó
el candidato de la Plataforma Unitaria Democrática (PUD), la mayor alianza
antichavista.
Este caso -recordó- «se suma a otros que demuestran el
irrespeto del poder a los venezolanos», en alusión a otros 16 establecimientos
que -según el antichavismo- fueron cerrados o inspeccionados en las últimas
semanas por el Ejecutivo, luego de recibir a González Urrutia o a María Corina
Machado.
Entre los sancionados, se cuentan hoteles y restaurantes,
además de trabajadores independientes que prestaron algún servicio a los
opositores, como barqueros, motoristas, técnicos de sonido y conductores,
quienes, en algunos casos, sufrieron detenciones temporales, prohibición de
zarpe o bloqueo de instrumentos de trabajo, alegando la falta de documentación
o registros.
(Con información de Efe)
