Por GDA | El Tiempo | Colombia
Las esperadas elecciones presidenciales en Venezuela serán
el 28 de julio, día del natalicio de Hugo Chávez, con Nicolás Maduro como candidato
natural a la reelección y la oposición contra las cuerdas con su principal
aspirante inhabilitada.
La fecha obedece a uno de los acuerdos entre el gobierno y
la oposición en una mesa de diálogo, informó este martes la autoridad
electoral.
Nicolás Maduro aparece como aspirante natural del chavismo
para la reelección por seis años, aunque aún no confirma su candidatura,
mientras que la oposición está en la práctica sin candidato, pues María Corina
Machado, elegida en primarias, está inhabilitada para ejercer cargos públicos
por 15 años.
La directiva del Consejo Nacional Electoral (CNE), de línea
oficialista, aprobó por “unanimidad” la fecha de 28 de julio, poco más de cinco
meses antes de la toma de posesión, el 10 de enero de 2025, anunció su presidente
Elvis Amoroso en una declaración ante la prensa.
Días antes, el CNE recibió del Parlamento, controlado por el
chavismo, un documento con 27 propuestas de fecha para las presidenciales, tras
un proceso de consulta de casi un mes con dirigentes políticos y sectores
civiles.
El plazo para inscribir candidaturas se fijó entre el 21 y
el 25 de marzo y la campaña electoral arranca el 4 de julio para extenderse
hasta el 25 de ese mes. La fecha entra dentro del lapso de segundo semestre
acordado por representantes del Gobierno y la oposición en negociaciones que
media Noruega.
El pacto contempla la presencia de una misión de observación
técnica de la Unión Europea, así como de otros actores internacionales. Amoroso
no se pronunció sobre ello.
La UE ya envió una misión en 2021 para las últimas
elecciones de alcaldes y gobernadores, en las que identificó mejoras
considerables en el sistema de votación, pero también irregularidades como el
uso de recursos públicos en la campaña, la inhabilitación “arbitraria” de candidatos
y el establecimiento de puntos de control del partido de gobierno en centros de
votación.
Su presencia en el país terminó de forma abrupta después de
que Maduro los tachó de “enemigos” y “espías”.
Maduro, que gobierna desde 2013 tras ser ungido por Hugo
Chávez antes de su muerte, dijo a principios de año que era “prematuro”
confirmar si buscaría un tercer mandato, aunque importantes dirigentes del
chavismo ya lo dan como candidato del Partido Socialista de Venezuela (PSUV).
Su reelección en 2018 se tachó de “fraudulenta” por la oposición, que boicoteó
el proceso, y Estados Unidos, que impuso una batería de sanciones que
asfixiaron la economía y fracasaron en su objetivo de sacarlo del poder.
La UE también desconoció el resultado.
De antemano, el ambiente es de campaña dentro de las filas
del chavismo. Maduro comenzó a viajar a la provincia para actos
gubernamentales, que hasta ahora habían sido excepción.
“¡Vamos, Nico!”, una consigna en respaldo del mandatario,
fue coreada este martes en la plenaria del Parlamento tras el anuncio de la
fecha.
“Le está dando 20 días a la oposición para resolver” un
posible candidato alternativo a María Corina Machado, dijo Luis Vicente León,
director de la encuestadora Datanálisis, en un momento en que la dirigente opositora
sigue activa en actos políticos pese a su inhabilitación, ratificada por la
Corte Suprema en enero, y que de momento no le permitirá inscribirse, aunque
Juan Guaidó, quien fue presidente interino de Venezuela, insistió en que la
oposición respalda su inscripción.
Machado estuvo este martes en Barinas, estado natal de
Chávez (1999-2013), conquistado por la oposición en las elecciones de
gobernadores de 2021 en un proceso plagado de obstáculos por parte de las
autoridades. Expertos coinciden, sin embargo, que podría nombrar a un sucesor.
La candidata, del ala más radical de la oposición, arrasó en
octubre pasado en las elecciones internas de la alianza opositora Plataforma
Unitaria con más de 2 millones de votos (92 por ciento del total). Otros
dirigentes alejados de la oposición tradicional –tachados de
“colaboracionistas” por esta– han anunciado intenciones de participar en las
presidenciales, lo que analistas estiman busca dividir el voto antichavista.

