La familia de Ronald Ojeda no acepta ni reconoce que el
cadáver que las autoridades forenses de Chile mostraron parcialmente
corresponda al exmilitar venezolano, quien fue secuestrado y asesinado. Así lo
informó el domingo su abogado Juan Carlos Manríquez, quien indicó que la esposa
de la víctima pudo acceder al Servicio Médico Legal.
«La señora de don Roland Ojeda ha tenido la posibilidad de
acceder parcialmente al Servicio Médico Legal y donde se le ha exhibido, no en
completitud, el cuerpo que sería de su marido», dijo según recogió el diario El
Mercurio.
Manríquez dijo que, de este modo, mientras no estén
terminadas las pericias genéticas u otras que confirmen la identidad de la
persona, y que efectivamente señalen que es Ronald Ojeda, la esposa «no está en
condiciones» de aceptar ni reconocer que el cuerpo es del exteniente de la
Fuerza Armada Nacional Bolivariana.
Por el secuestro y el asesinato del exmilitar Ronald Ojeda
detuvieron a un adolescente, también venezolano, de 17 años de edad, mientras
que las autoridades están tras la pista de otros dos presuntos implicados.
Según, se tratarían de miembros de la sanguinaria banda criminal Tren de
Aragua.
El cuerpo de Ojeda, hallado el viernes enterrado y cubierto
con una capa de cemento en la localidad de Maipú, no presentó signos de
disparos.
De acuerdo con El Mercurio, esto llamó la atención de los
investigadores porque los casos relacionados con el crimen organizado principalmente
se usan armas de fuego. «Se analiza si los autoridades del crimen usaron un
sistema alternativo a las armas de fuego con el objetivo de no dejar huellas de
balas que después pudieran rastrearse», añadió el medio.
(Con información de El Nacional)
Al menos siete
delincuentes participaron en el secuestro y homicidio
Por GDA | El Mercurio | Chile
Diligencias desarrollan los investigadores para dar con el
paradero del resto de una célula del Tren de Aragua involucrada en el secuestro
con homicidio del exuniformado venezolano Ronald Ojeda Moreno, cuyo cadáver fue
encontrado el viernes en un campamento en Maipú tras ser secuestrado desde su
departamento el 21 de febrero pasado.
La investigación permitió capturar a un menor de 17 años de
edad, venezolano, quien ayer lunes fue formalizado y quedó internación
provisoria.
Las indagatorias arrojaron que al menos siete personas más
vinculadas con la organización criminal transnacional, habrían tenido distintos
grados de participación en los hechos. Algunas de ellas son investigadas por
otros secuestros y delitos violentos.
Otro antecedente que se conoció ayer es que fue un testigo
protegido el que alertó de que en esa toma de Maipú había «movimientos de
tierra extraños», pista que llevó a los investigadores al lugar, reseñó Emol.
Cómo se identificó al
único imputado
Los investigadores siguieron las rutas de los automóviles
usados en el plagio y en esos trayectos, a su vez, se revisaron las cámaras de
seguridad públicas y de locales comerciales. Así apareció la captura de una
imagen clave, en que se podía ver el rostro del imputado.
Según la investigación, el joven «se trasladó hasta la
comuna de Independencia permaneciendo allí conforme al análisis de su tráfico
de llamadas, entre las 22:22 y las 23:44 horas. Seguidamente, a las 03:20
horas, concurrieron (él y su acompañante) hasta el sitio del suceso (…),
prestando apoyo y cobertura para sacar a tres de los sujetos que se hicieron
pasar por falsos policías, huyendo del lugar en compañía del otro automóvil,
identificado como un Hyundai I10 (…) en el que subieron a la víctima y otras
dos personas integrantes del grupo criminal».
En total, tres vehículos fueron identificados en el caso: el
Hyundai, un Chevrolet Sail y el Nissan Versa, de acuerdo a los antecedentes
reunidos en el caso.
Autores directos
Se estableció que serían tres los autores directos del
crimen, aunque otros delincuentes participaron en la preparación del ilícito y
otros en el ocultamiento de Ojeda. Un informe de la PDI apuntó a que «conforme
al análisis de las cámaras de seguridad del sitio del suceso correspondiente al
domicilio de la víctima, fue posible establecer la utilización de información
privilegiada para hacer ingreso de manera expedita a la vivienda del afectado,
toda vez que los ascensores no se encontraban a la vista desde el sector del
hall, no existiendo dudas ni búsqueda al momento de dirigirse al departamento
de la víctima».
El mismo documento identifica como sospechosos a terceros
que pudieron entregar esta información, ya que días antes del delito, el 12 de
febrero, hicieron recorridos por el edificio donde vivía el exuniformado, a
modo de inspección y sin motivo.
Además, se levantó de la pantalla de un teléfono parte de la
huella digital de uno de los involucrados y, según la información recabada en
la causa, «corresponde a un sujeto de alta peligrosidad para esta brigada
especializada (de la PDI), debido a su vinculación con otras indagatorias por
los delitos de secuestro y robo con intimidación, investigados por esta unidad
policial y por las que actualmente mantiene tres órdenes de detención».

