La Oficina de las Naciones Unidas (ONU) para los Derechos
Humanos lamentó este jueves la decisión del gobierno de Nicolás Maduro de
suspender las actividades de su sede en Caracas, y subrayó que examina cómo
actuar en consecuencia.
«Lamentamos este anuncio y estamos evaluando los siguientes
pasos a seguir», indicó en un breve comunicado la portavoz de la oficina,
Ravina Shamdasani.
«Continuamos conversando con las autoridades y otros
actores. Nuestros principios rectores han sido y seguirán siendo la promoción y
la protección de los derechos humanos de los venezolanos y las venezolanas»,
agregó la portavoz de la oficina dirigida por el alto comisionado Volker Türk.
Su antecesora en el cargo, la chilena Michelle Bachelet,
había firmado un acuerdo en 2019 con el gobierno de Venezuela pare mejorar la
cooperación en materia de derechos humanos, lo que permitía la presencia
continua en el país de oficiales de derechos humanos de la ONU.
El chavismo argumentó este jueves que la oficina de Naciones
Unidas en la capital nacional ha «instrumentalizado» su trabajo en contra del
Ejecutivo, lo que ha justificado la suspensión.
También señaló que hará una «revisión integral de los
términos de cooperación» acordados en 2019 con el órgano de Naciones Unidas, y
ordenó la expulsión de 13 funcionarios que operan en Caracas.
«Venezuela solicita que el personal adscrito a esta oficina
abandone el país en la siguientes 72 horas hasta tanto rectifiquen públicamente
ante la comunidad internacional su actitud colonialista, abusiva y violadora de
la carta de las Naciones Unidas», idijo el canciller venezolano Yván Gil.
(Con información de Efe)
