El presidente de Chile, Gabriel Boric, informó este domingo
4 de febrero que ascendió a 64 el número de personas que fallecieron en los
devastadores incendios que están consumiendo la región de Valparaíso, a 100
kilómetros al este de Santiago, y alertó de que la cifra «va a crecer
significativamente».
«Es la tragedia más grande que hemos vivido como país desde
el terremoto del 27 de febrero de 2010». Así lo dijo el mandatario, que decretó
duelo nacional durante dos días a partir de este lunes.
Desde Quilpué, una localidad muy afectada por las llamas,
Boric indicó que «una de las urgencias más acuciantes es recuperar los cuerpos
de las personas que han fallecido».
Incendios en Chile
Ante el baile de cifras y las declaraciones a veces
contradictorias de distintas autoridades locales y regionales, el gobernante
anunció que a partir de ahora la única vocería oficial que entregará
actualizaciones sobre el número de fallecidos es el Servicio Médico Legal
(SML).
«La entrega de estas cifras debe ser extremadamente
cuidadosa. Es importante centralizar esta información y entregar certezas a
toda la población», apuntó.
Según el último reporte de la Corporación Nacional Forestal
(Conaf), hay al menos siete incendios activos actualmente en Valparaíso, siendo
el de mayor magnitud el de la Reserva Lago Peñuelas/Las Tablas, al costado de
la principal autopista de la zona, que ya ha quemado cerca de 9.300 hectáreas.
Este incendio, junto al que se desarrolla en Lo Moscoso, con
1.350 hectáreas abrasadas, preocupa especialmente por su virulencia y su
cercanía a zonas densamente pobladas.
Las autoridades albergan la esperanza de que la mejora en
las condiciones climáticas que se están registrado este domingo, con un leve
descenso en las temperaturas y un aumento de la humedad, ayuden a controlar los
focos que siguen activos y permitan a los servicios de rescate entrar en las
zonas más devastadas.
«La prioridad de hoy es salvar vidas, atender a los heridos
y controlar los focos activos», indicó Boric, quien decidió «mantener el toque
de queda todo lo que sea necesario sin ningún tipo de complejo» en varias
localidades para facilitar las tareas de evacuación.
Por la simultaneidad de los fuegos y el lugar donde se
iniciaron, las autoridades creen que varios incendios podrían haber sido
intencionados.
«Resulta difícil pensar que pudieran existir personas tan
miserables y desalmadas capaces de generar tanta muerte y dolor pero, si esas
personas existen, las vamos a buscar, las vamos a encontrar y tendrán que
enfrentar el repudio no solamente la sociedad entera, sino que también todo el
peso del derecho y la ley», añadió.
Se calcula que hay entre 3.000 y 6.000 viviendas afectadas
por el fuego y el Ministerio de Salud decretó la alerta sanitaria en la zona.
La alcaldesa de Viña del Mar, una de las ciudades más
afectadas por el fuego, dijo minutos antes que el Municipio maneja un catastro
provisional de 372 personas desaparecidas, que no implica que todas ellas estén
muertas pero sí da una idea de la magnitud de la tragedia.
«He decretado duelo nacional por dos días a contar desde
mañana lunes porque es Chile entero el que sufre y llora a nuestros muertos.
Sepan que no estarán solos, que el gobierno, el estado y la solidaridad de los
chilenos, que siempre se hace presente en estos momentos difíciles, estarán con
ustedes. Una vez más nos vamos a poner de pie», concluyó el mandatario.
(Con nota de Efe)
