Por GDA | El Tiempo | Colombia
La presión arterial es una de las claves para saber cómo se
encuentra nuestra salud general. Como en Navidad nuestras rutinas de
autocuidado se ven alteradas ante los múltiples eventos sociales que tenemos,
es importante recordar la importancia de cuidar nuestra salud en estas fechas.
Lo cierto es que la mayoría de los españoles cuenta con una
gran concienciación en cuanto a la importancia de mantener unos buenos
parámetros de tensión. De hecho, un 50% de los encuestados en el VI Barómetro
de Pic Solution afirman incluir en sus rutinas de autocuidado la revisión de
este indicador.
Asimismo, desde la pandemia, el 33% de los españoles que han
realizado la encuesta afirma haber aumentado la frecuencia de medición de su
tensión.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los valores
más saludables de presión arterial son aquellos que se encuentran por debajo de
120 mmHG de presión sistólica y 80 mmHg de presión diastólica. Por debajo de
140/90, se consideran valores normales para la población adulta.
Por encima de estos valores se hablaría ya de hipertensión,
con los riesgos cardiovasculares que esta conlleva. Mantener, por tanto, los
valores en niveles saludables es fundamental para una buena salud.
La farmacéutica y nutricionista Paula Martín
(@farmanutribypaula) en colaboración con Pic Solution, nos ofrece una seria de
consejos para cuidar nuestra tensión en estas fechas, además de recordarnos la
importancia de este indicador, sobre todo en Navidades.
Cinco consejos clave
No te saltes ninguna comida. La experta en nutrición alerta
de que es muy habitual en Navidad saltarse comidas por “habernos excedido” o
pensar que vamos a hacerlo. “Con estas prácticas solo conseguiremos llegar
hambrientos a la comida y hacer excesos. Por ello, conviene mantener durante
las fiestas nuestra rutina alimenticia y no saltarnos ninguna de las 5 comidas
del día”, indica Paula Martín.
Mantén tu rutina de actividad física. La Navidad es una de
las épocas en la que más sedentarios somos. Sin embargo, no solo no deberíamos
abandonar nuestra rutina de ejercicio físico, sino que incluso deberíamos
incrementar su práctica para equilibrar todos los excesos. Es recomendable
caminar, correr, nadar o montar en bicicleta al menos treinta minutos al día,
unos tres días a la semana.
Aumenta el consumo de agua. Normalmente, se recomienda beber
dos litros y medio de agua al día, aunque no todo el mundo llega a consumirlos.
“Beber líquidos siempre es positivo, si no llegamos al consumo de agua
aconsejado siempre podemos ayudarnos con infusiones, caldos y frutas ricas en
agua como la piña o papaya”, afirma la farmacéutica y nutricionista.
Cuida el consumo de sal y de alimentos poco saludables.
Evitar el consumo excesivo de sal es uno de los hábitos que mayores beneficios
nos va a traer para la salud, “debemos evitar el consumo excesivo de sal,
sustituyéndola en las comidas, por ejemplo, por orégano o perejil. Aun así, la
sal no es el único ingrediente que debemos evitar, también debemos eliminar el
azúcar y bebidas azucaradas, todas las salsas (como la mostaza, el kétchup,
salsas picantes…), el regaliz (para quien padezca hipertensión, el exceso de
regaliz puede causar retención de sodio y la pérdida de potasio, agravando la
patología), las bebidas alcohólicas, las grasas industriales, la cafeína, la
carne roja…”, explica la nutricionista.
Para controlar adecuadamente nuestra presión arterial,
debemos mantener una rutina de autocuidado, especialmente en estas fechas
navideñas.
¿Cómo medir
adecuadamente la tensión?
A menudo consideramos que sabemos cómo medir la tensión
correctamente, pero podemos cometer errores. Para que esto no nos suceda, la
especialista nos indica cómo debemos hacerlo. Además, recuerda que no solo es
fundamental saber cómo utilizar el tensiómetro, sino que también debemos
conocer el momento idóneo para llevar a cabo el procedimiento.
Las mañanas son el mejor momento del día para tomarnos la
tensión. Se recomienda hacerlo antes del desayuno y, en caso de tomar
medicamentos, antes de ello también. Tampoco debemos haber consumido bebidas
alcohólicas o con cafeína en los momentos previos.
Debemos estar sentados y reposando. Si hemos realizado un
ejercicio físico, aunque sea leve, como subir rápidamente las escaleras,
debemos reposar unos cinco minutos antes de tomar la tensión. Además, siempre
que midamos la tensión debemos estar sentados.
Mediremos siempre la tensión en el brazo izquierdo. El brazo
tiene que estar apoyado sobre una mesa a la altura del corazón. No debemos
hablar o cruzar las piernas mientras nos miden la tensión.
Ajuste adecuado del tensiómetro. No debe quedar ni muy
apretado ni demasiado suelto.
