La maestra Carmen Daza hija adoptiva de Valencia, murió este
16 de agosto. Daza ejerció la carrera docente en el Ministerio de Educación por
más de 37 años de servicio entre 1937 – 1974 dedicados a la enseñanza.
Nace en San Felipe, Yaracuy; el 13 de Agosto de 1920.
Comienza sus estudios en la Escuela Federal Cecilia Mujica, en San Felipe, e
inicia su labor como docente en Mayo de 1937, a la edad de 16 años, como
maestra de aula en la Escuela Estadal Rural Nº 21 del caserío las Velas, en
Yaritagua, estado Yaracuy.
En el año 1938 contrae matrimonio con Andrés Avelino
González, nacido también en San Felipe y de profesión sastre. A partir de ese
mismo año es trasladada a diversas escuelas estadales rurales de Yaracuy: Nº 3
en Vijagual, San Pablo, Marín y los Baños.
A partir de ésta etapa y a través de toda su vida
profesional, combina su labor docente con la participación gremial y la lucha
social. En el año de 1945 es trasladada a San Felipe y allí se desempeña como
maestra en las escuelas: Concentrada Andrés Bello, Estadal J.J. Maya y el Grupo
Escolar Nacional República de Nicaragua. En este lapso se crea la Escuela
Normal Estadal San Felipe, institución de la que egresa en el año 1949 con el
título de Maestra de Educación Primaria.
Un año antes de su graduación, había sido electa concejal
por el Distrito San Felipe, durante el gobierno de Don Rómulo Gallegos, cargo
que ejerce sólo 9 meses debido al derrocamiento de Gallegos en Noviembre de
1948. En el año de 1951, deja el estado. Yaracuy al verse amenazada su
situación personal y laboral, por sus reconocidos vínculos políticos con la
oposición en su ciudad natal. Se traslada entonces a Valencia, allí trabaja
como maestra en las escuelas Padre Alexandre y Fermín Toro.
Luego, a partir del año 1960, es ascendida al cargo de
Directora de la Escuela Nacional Tibayre, realiza entonces paralelamente en ese
período, cursos y talleres de mejoramiento profesional en las ciudades de
Valencia y Caracas. Posteriormente, en el año 1962, es ascendida a Directora de
la Escuela Nacional Padre Alexandre, donde había ya ejercido como maestra al
llegar a Valencia. Estando en este cargo, en el año1974 se le concedió la
jubilación, luego de 38 años dedicados a la ardua tarea de educar juventudes,
formar docentes y combatir con constancia y honestidad en las luchas gremiales
del Magisterio Nacional.
Presidió la Federación Venezolana de Maestros
(FVM)-Seccional Carabobo en tres periodos consecutivos (1962-1970), en los que
se producen varios hechas significativos.
1- En el año 1964, presidiendo la delegación de los maestros
carabobeños a la XIX Convención del Magisterio en Ciudad Guayana, se logra
discutir y aprobar la “Resolución Educativa de Guayana”, base de la Ley
Orgánica de Educación vigente, pero simultáneamente en esa Convención, ocurre
el lamentable suceso de la Tragedia de la Llovizna, el 23 de Agosto de 1964, en
la cual se perdieron valiosas vidas dedicadas a la enseñanza y a la lucha
magisterial.
2- En el año 1966, se conquista para los maestros estadales,
la prestación de los servicios del Instituto de Previsión y Asistencia Social
del Ministerio de Educación (IPAS-ME).
3- Y en el año 1969, se produce por vez primera firma del
Acta Convenio del Magisterio Nacional dónde jugó un destacado papel.
En el año 1979, ya jubilada, preside por consenso de los
gremios docentes carabobeños, el Comando Regional Intergremial de Educadores,
dirigiendo en Carabobo, el conflicto vivido por el Magisterio en ese período.
Luego, en el año 1980, preside la Federación Venezolana de Maestros de la
Unidad Gremial y de Oposición Seccional-Carabobo.
En su situación de educadora jubilada, ha sido Secretaria
por 10 años de la Asociación de Educadores Jubilados y Pensionados del Edo.
Carabobo y actualmente es miembro honorario de dicha Asociación. Participó en
el año 1995, en la resolución del conflicto entre los médicos del IPAS-ME,
docentes y usuarios de este servicio, y el Ministerio de Educación y hasta los
actuales momentos, es miembro activo del Comité de Usuarios del IPAS-ME
Pro-Defensa del Magisterio.
En su condición de mujer dedicada a la lucha social y
política es miembro fundador del partido socialista Movimiento Electoral del
Pueblo (MEP) y desde su fundación, en el año 1967, ha formado parte de su Buró
de Educación. Por el MEP, ha sido postulada al Senado en 1983 y como Concejal,
por el estado Carabobo. En el año 1995, fue Miembro Regional del Voluntariado
Público Anticorrupción, y desde ese mismo año, forma parte de la Directiva del
Comité Político del MEP Seccional Carabobo.
Ha participado y dirigido desde los años 80, campañas de
carácter social en beneficio de niños con padecimientos de afecciones
congénitas, así como también ha contribuido con su acción perseverante a la
defensa del ambiente, luchando en diversos comités y comisiones contra las
construcciones y edificaciones ilegales que atentan y destruyen jardines,
parques y bosques en Carabobo. Desde el año 1982 es Miembro Honorario de la
Federación Nacional de Derechos Humanos.
En su entorno vecinal, desde el año 1986 ha formado parte de
la Directiva de la Asociación de Vecinos de la Urbanización Michelena, siendo
su secretaria hasta el año 1989 y Presidente de la Asociación en el año 90-91.
Hoy en día es miembro del Frente Vecinal de la Parroquia San Blas, en el cual
se mantiene en lucha continua a favor de las comunidades valencianas.
Su desempeño profesional ha sido reconocido con la Orden 27
de Junio en 2ª Clase, la Orden 1º de Mayo en 2ª Clase y con numerosas
distinciones a su labor docente, gremial y social que provienen del Personal
Docente, Administrativo, Obrero, Alumnos y Comunidad Educativa de la Escuela
Padre Alexandre; de estratos de la Urbanización Michelena; del Buró Educativo,
Sindical y Femenino Nacional del MEP; del Centro de Estudios Sindicales de
Carabobo, de la Procuraduría General del Edo. Carabobo, del Consejo Municipal
de Valencia, de la Asamblea Legislativa del Edo. Carabobo, de la Gobernación del
Edo. Carabobo; de la Federación Venezolana de Maestros, del Sindicato Único de
Trabajadores de la Enseñanza (SUMA), de FETRAMAGISTERIO, entre otros.
Su pensamiento, siempre preocupado por los procesos de la
pequeña historia de nuestra vida cotidiana en la construcción de una mejor
sociedad… nos deja oír esto: “Yo creo que a la edad de 102 años que me ha dado
Dios,…bueno, no me ha quitado la facultad de pensar, de leer, aunque no pueda
caminar, pero tengo todavía el don de pensar”
Dijo el gran poeta Andrés Eloy Blanco, que el maestro es el
“Segundo ciudadano de la tierra”, después de una madre, porque: “La madre nos
sembró en la boca/ la semilla de la lengua/ y el maestro lo fue regando/ de
palabras”….
Carmen Daza ha sembrado y ha regado de palabras y de ejemplos
a generaciones de alumnos dentro de las aulas y fuera de ellas.
(Con nota de prensa)