Tres de los 33 hombres que fueron detenidos el domingo 23 de
julio en un bar gay de la ciudad de Valencia, estado Carabobo, continúan
privados de libertad.
La emisora regional WTCRadio aseguró que se trata de dos
masajistas y el dueño del establecimiento quienes continúan tras las rejas,
mientras logran recabar los requisitos que la Fiscalía les pide.
“Ellos siguen detenidos porque ahora son cuatro y no tres
-cómo les dijeron en audiencia- los fiadores que necesitan para salir”, explicó
uno de los familiares.
Burlas y abusos de
policías
Iván Valera y Alfredo Rodríguez, dos de los 33 hombres que
también fueron detenidos denunciaron haber sido objeto de burlas y víctimas de
abusos por parte de agentes de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) que los
custodiaron durante los tres días que estuvieron arrestados.
En declaraciones a la emisora WTC Valencia, los jóvenes -que
recordaron que tres compañeros todavía continúan presos- aseguraron que
funcionarios del cuerpo policial se mofaron de todos los detenidos, que fueron
acusados por los delitos de ultraje al pudor, agavillamiento (asociación) y
contaminación sónica.
Valera y Rodríguez forman parte del grupo de 30 ciudadanos
que fueron excarcelados la noche del miércoles pasado bajo la condición de
presentarse mensualmente ante el tribunal que les negó la libertad plena y que
mantiene detenidos a tres trabajadores del local, a la espera de que presenten
fiadores.
Valera, internacionalista de carrera, denunció que, cuando
solicitó ir al baño, efectivos de la PNB le negaron el permiso pese a su
insistencia, hasta que, tiempo después, otro agente autorizó la salida.
Su permanencia en la celda, con otros 32 hombres en un
espacio «pequeño», estuvo marcada -aseguró- por el hacinamiento y la «mofa» de
los policías que se burlaron de los detenidos por su aspecto, mientras les
reiteraban que merecían la detención, la cual se produjo «solo por ser homosexual».
(Con nota de El Nacional)