Vecinos de la urbanización El Trigal y otras zonas al norte de Valencia protestaron en horas de la noche de este lunes en las inmediaciones de la quinta Carabobo, residencia oficial del gobernador de Carabobo, por un segundo racionamiento eléctrico en menos de 24 horas.
La protesta se llevó a cabo en la redoma ubicada en la intercepción de las avenidas Cabriales y Alejo Zuloaga y sus inmediaciones y comenzó pasadas las 8 de la noche, minutos después de un segundo corte de energía eléctrica por administración de carga, como denominan en Corpoelec este cuestionado procedimiento para dejar sin servicio a comunidades sin notificación previa, y que está causando severos daños materiales y deterioro en la calidad de vida de la población.
Al igual que el pasado viernes cuando en El Trigal y otras zonas residenciales del norte de Valencia se aplicó un doble racionamiento, este lunes quedaron sin electricidad desde las 8 de la mañana hasta las 2 de la tarde y un segundo corte comenzó a las 8 de la noche lo que motivó la airada protesta.
En vehículos, motocicletas y a pie, vecinos se desplazaron hasta las inmediaciones de la residencia oficial del gobernador de Carabobo para expresar con cacerolas, pitos y cornetas su malestar por esta ya insoportable situación que también se registra en todo el país, como consecuencia del avanzado deterioro del sistema eléctrico nacional, debido a la falta de inversión y una nefasta gestión gubernamental, de acuerdo a opiniones ya generalizadas.
Comisiones de estaciones de la Policía de Carabobo de sectores adyacentes a El Trigal se hicieron presentes para dialogar con vecinos y conocer las razones de la protesta, con la finalidad de canalizar soluciones, como expresó la comisaria Raiza Hidalgo, jefa de la delegación policial de la urbanización El Bosque.
Conversaron, tomaron notas y fotos de la protesta y sus protagonistas y evidenciaron no solo que fue pacífica aunque ruidosa y planamente justificada, como lo reconocieron algunos funcionarios policiales, ya que cinco y hasta seis horas sin electricidad, como también ellos y sus familias lo han padecido, es un gran sacrificio pero diez y hasta doce, como ha ocurrido en El Trigal es un duro golpe a la calidad de vida.
La lluvia se hizo presente y redujo el número de manifestantes y la intensidad de la protesta, pero a eso de las 10 de la noche fue reestablecido el servicio de energía eléctrica en El Trigal y otras zonas residenciales, lo que quiere decir que el racionamiento se redujo a solo dos horas.
En otras palabras, se podría decir que la manifestación de descontento tuvo su resultado favorable, como lo expresaron algunos de sus protagonistas, pero lo que sí está claro es que no se debe someter al pueblo a estas situaciones enojosas, por lo que gobierno debe tomar medidas urgentes para que la gente no tenga que salir a la calle a protestar.
Establecer y anunciar un cronograma del racionamiento, tiene que ser una prioridad para atenuar las consecuencias de la ausencia de energía eléctrica durante varias horas, mientras persista esta emergencia, dijo una dama, empapada por la lluvia pero mucho más molesta por tener que salir la calle a protestar.


