Por: Sebastián Osorio Idárraga / Bloomberg Línea
Mucho se ha dicho sobre los impactos positivos de la
inteligencia artificial (IA) generativa en los entornos empresariales, con oportunidades
de tener mayor productividad y eficiencia en las labores, marcando un antes y
un después en este tipo de herramientas, especialmente desde el lanzamiento de
ChatGPT a finales de 2022.
Pero a medida que pasa el tiempo, se ha demostrado que su avance
y adopción se ha dado mucho más rápido de lo que han reaccionado las empresas y
los gobiernos en su delimitación y regulación. Esto, por supuesto, significa
riesgos para los entornos empresariales y desmonta el reflejo de que la IA es
simplemente positiva.
Una gobernanza regional y mayor difusión de políticas
públicas son pasos que consideran fundamentales los expertos consultados por
Bloomberg Línea
Aunque estas herramientas suponen numerosos beneficios,
“también conllevan ciertos riesgos que deben abordarse con precaución”, dijo
Mónica Talán, fundadora de CryptoConexión y de Techtranslators, en entrevista
con Bloomberg Línea. “El principal foco a abordar refiere a la seguridad y la
privacidad de los datos”.
Sobre esto, explicó que las empresas deben tomar medidas
adecuadas para garantizar la protección de la información sensible y prevenir
posibles violaciones de seguridad.
¿Qué riesgos
representa la IA para las empresas de América Latina?
Un estudio reciente del Foro Oliver Wyman realizado entre
15.000 adultos encontró que alrededor del 84% de los trabajadores que utilizan
IA generativa en el trabajo aceptaron exponer datos de su empresa en los
últimos meses. Y un 71% de los encuestados dijo que la automatización cambiará
la forma en que se realiza el trabajo.
Todo esto, mientras las empresas replantean sus objetivos y
operaciones, pues la compañía Mercer encontró en los últimos meses que por lo
menos un tercio de los directores ejecutivos y financieros en el mundo están
rediseñando su trabajo para reducir la dependencia de las personas, después de
realizar una encuesta.
Al respecto, Talán señaló que las empresas ahora se
enfrentan también al riesgo de caer en decisiones sesgadas, “ya que los
algoritmos de IA pueden heredar sesgos presentes en los datos de
entrenamiento”, para lo cual es esencial realizar auditorías regulares de los
modelos de IA y adoptar enfoques para mitigar el sesgo, asegurando así
decisiones más equitativas.
Pero detalló que hay más riesgos en la implementación de
estas herramientas, que obligan a los empleadores a plantearse preguntas éticas
y de responsabilidad.
“Las empresas deben considerar cómo sus sistemas de IA
afectan a las personas y la sociedad en general, tomando medidas para
garantizar un uso ético y responsable de la tecnología”, precisó.
La hora de hacer
frente a los riesgos es hoy
La inteligencia artificial podría aumentar la productividad
global en un 1,4% para 2030, dijo McKinsey Global Institute en un estudio, lo
que equivale a un aumento de US$15,4 billones en el Producto Interno Bruto
mundial.
Talán explicó que las compañías pueden tomar una serie de
medidas para proteger sus datos de la fuga, como por ejemplo usar cifrado,
implementar controles de acceso estrictos, educar a los empleados sobre la
importancia de la seguridad de los datos y centrarse en proteger sus datos más
sensibles, como los datos personales de los clientes.
“Parte de este rol proactivo que pueden tomar las empresas
apunta a la implementación de políticas y procedimientos claros para el
desarrollo y uso de la IA con el foco puesto en la transparencia, la
responsabilidad y la equidad. Es importante que formen a sus empleados y que
los informen sobre los riesgos potenciales de la IA y cómo mitigarlos”, añadió.
El sector tecnológico sigue liderando la demanda de
profesionales especializados, pese a que existe un déficit de talento para
cubrir la búsqueda de las empresas. La inteligencia artificial seguirá en
tendencia el próximo año
Aceptar el futuro del
trabajo
El Foro Económico Mundial estimó que un 23% de los empleos a
nivel mundial cambiarán en los próximos cinco años, con la creación de 69
millones de empleos pero la destrucción de 83 millones de empleos, una
disminución neta de 14 millones de plazas. Estas cifras en un panorama en que
las profesiones están más y más involucradas con la tecnología.
El mismo FEM (WEF, por sus siglas en inglés), precisa que
las competencias más demandadas en la actualidad incluyen el pensamiento
analítico y creativo, seguido de la alfabetización tecnológica, el pensamiento
sistémico, la IA y los macrodatos.
Y es que cifras del Instituto Tecnológico de Massachusetts
(MIT) sostienen que el uso de ChatGPT puede aumentar la productividad y mejorar
la calidad del trabajo en un 40% y 18%, respectivamente.
Es así como la experta consultada por Bloomberg Línea
expresó que las empresas deben aceptar y seguirse preparando para el futuro del
empleo, siendo el primer paso perder el miedo a lo desconocido. “Creo que para
esto la capacitación es clave y es una responsabilidad asumida en conjunto
tanto desde el sector público como el privado (...) en este punto siempre digo
que es necesario subirse a la ola de la evolución y dejar de ver a la IA como
un enemigo, sino más bien como una tecnología a nuestro servicio”, dijo.
Los expertos aseguran que incluir esta tecnología en los
procesos de pequeñas y medianas empresas puede acelerar su crecimiento y
rentabilidad
Sin embargo, esto no significa dejar a un lado a los
empleados que sienten miedo por ser reemplazados por la IA.
“Es posible que los empleados busquen cambiar de empresa si
sienten que su trabajo está siendo automatizado por la IA. También es posible
que se pierda el talento humano especializado si los empleados no tienen las
habilidades necesarias para trabajar con la IA”, finalizó.
